lope garcia de salazar

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El Mayorazgo de Terreros

Este documento judicial es una copia encontrada en un pleito consultado de un documento digitalizado, que se conserva en el Archivo de la Chancillería de Valladolid. Los encabezamientos son un añadido realizado para la comodidad del lector, ya que el texto original lo registra todo de corrido, sin hacer distinciones de párrafo o de secciones.

Este documento es inédito pues recoge un testamento del siglo XV, el testamento más antiguo que conozco hasta la fecha, y la fundación de un mayorazgo en texto manuscrito más antiguo hasta ahora, aunque se trate de una copia efectuada un siglo después. Descibe someramente los bienes que los incluye como la Casa Torre, la Ferrería, los molinos y otros bienes inmuebles.

También tiene interés en cuanto a la genealogía, pues se citan a cinco hijos del matrimonio, incluyendo el heredero del mayorazgo y a un sobrino, cuyas identidades salen ahora a la luz.

Archivo de la Chancillería de Valladolid. Ejecutorias. Caja 1296 nº 16 (1574).

(f. 6v.)

Pedimento

Yo el liçençiado Soto de Salazar teniente general en las En / cartaziones fago saber a vos Juan de Urrutia / de Llantada escrivano de Su Magestad vezuno del conçejo de Çalla / en como ante mi paresçio presente Don Antonio de Te / rreros Galindez y en el punto que trata con los herederos / de Maria Ochoa de Urrutia muger que fue de Pedro de Villa / y Françisco de la Quadra vezino de Balmaseda y los herederos / de Yñigo de Avellaneda (…) me hizo rrelazion / que avia pasado un testa / mento que abia otorgado / Ochoa de Terreros de Suº / en presençia de Sancho / Hortiz de Urrutia / vuestro visabuelo es / crivano que fue de Su Magestad y del numero del conçejo de Çalla / (…) y queste dicho testamento y rregistros del dicho / Sancho Hurtiz estavan (…) y tenia neze / sidad de un traslado del dicho testamento ser en guarda de su derecho / en el punto que tratava con los susodichos me pidio nos / mandase entrasedes en los dichos rregistros e bus / case el dicho testamento e buscado se le diese del / sacado en linpio y pidio justiçia y por mi visto su / pedimento e relaçion os mando que dentro de (…) / en los dichos rregistros y allado el dicho testamento le / saquedes en linpio y delo sinado en forma / al dicho Antonio Galindez para que le presente en el dicho punto para en guarda / de su derecho con que sea noteficado a Diego de Capitillo / como a parte que dize mostrarse por los hijos y herederos / de Maria Ochoa de Urrutia dentro de tres dias por ver / sacar y corregir el dicho testamento lo qual dio que man / dava al dicho Juan de Urrutia saque el dicho traslado del dicho / testamento (…) dentro de tres dias allan / doleen sus registros so pena de dos mill maravedies / para la camara de Su Magestas fecho en Avellaneda de las En / cartaziones a veinte dias del mes de junio año / del Señor de mill e quinientos e setenta e tres el liçençiado Soto de Salaçar por mandado de Señor Sancho de / las Heras.

Notificación

Este dicho dia y mes susodichos en el / dicho lugar de Avellaneda dyo Sancho de las / Heras escrivano de Su Magestad de pedimento del dicho / Don Antonio Galindez de Terreros notefyque este / mandamiento en su persona al dicho Juan de Urrutia escrivano / el qual dijo que lo oya y que entraria en / sus rregistros y allando el dicho testamento y code / zilo lo saque. Testigos Diego de Ahedo y Pedro Miguel escrivano / de las Encartaziones Sancho de las Heras // (f. 7r.)

Notificación

En Avellaneda este dicho dias mes e año desta / otra parte contenido yo Sancho de las Heras escrivano notefique / del dicho pedimento del dicho Don Antonio Galindez / este mandamiento en su persona a Diego de Capitillo el qual / dijo que lo oya. Testigos el Bachiller Montaño / e Bernardo de Capetillo.

Pedimento

En la Audiençia de Avella / neda de las Encartaziones a veinte e tres dias / del mes de junio año del Señor / de mill e quinientes y setenta e tres años / ante el muy magnifico Martin Ruiz / de Bonieche teniente general en las dichas / Encartaziones por ausençia del muy magnifico Señor Liçençiado / Soto de Salazar teniente general en las Encartaziones / y en presençia de mi Sancho de las Heras escrivano de Su / Magestad y testigos paresçio presente Don Antonio de Terreros Ga / lindez e dijo que por quanto por su pedimento le a / via sido mandado a Juan de Urrutia escrivano le diese un traslado / de un testamento de Ochoa Galindez de Terreros / y Doña Teresa Gomez de Zamudio y estava / en su presençia el dicho testamento que lo avia pasado ante San / cho Urtiz de Urrutia su bisabuelo escribano y no lo / abia querido hazer pidio a Su Merçed le apre / miase que se le diese el dicho traslado sinado para en guarda / de su derecho y en todo dijo que pedia justiçia y por el Señor / Teniente bisto lo susodicho dijo que mandava e mando al dicho / Juan de Urrutia escribano por segunda bez que dentro / tres dias de al dicho Don Antonio Galindez el traslado / del dicho testamento para que les (…) que es / tava en su poder so pena de dos mill mara para la camara / de Su Magestad e de yntereses de costas de la parte / Testigos Pedro Gsº e Pedro de Traslaviña. Escrivanos Martin / Rruiz Sancho de las Heras.

Notificación

En el lugar de Ave / llaneda este dicho dia mes e año susodicho des / pues de lo susodicho yo Sancho de las Heras / escrivano de Su Magestad de pedimento de Don Antonio note / fique este mandamiento del dicho Señor Teniente en su persona / al dicho Juan de Urrutia escrivano el qual dijo / que el tenia el dicho testamento y que pagado (…) / estava presto y zierto de hazerlo y por el Señor Teniente / le hera el mandado y firmolo de ante testigos Diego de Hahedo / escrivano y Catalina de las Suº vezinos de Salzedo Juan de Urrutia Sancho de las Heras.

Notificación

E despues / de lo susodicho este dicho dia mes e año susodichos // (f. 7v.) en el lugar de Avellaneda yo Sancho de las / Heras escrivano de pedimento del dicho Don Antonio de Te / rreros notefique a Pedro de Capetillo procurador que se dijo / ser de Juan de la Herrera y Françisco de la Herrera y Mençia / de la Herrera hijos de Juan de la Herrera Terreros y de / Maria Saez de Barrenola que dentro de segundo dia / baya como tal curador a ver sacar y corregir / a casa del dicho Juan de Urrutia escribano el dicho testa / mento que ansi se la / mando sacar el qual / dixo que lo oya / testigos Diego Abad Marro / quin y Pedro de Traslaviña escrivano vezinos de las Encar / taziones Sancho de las Heras.

Modelo de interrogatorio a los testigos

En Avellaneda / de las Encartaziones a treinta dias del mes de / junio del año del Señor de mill e quinientos y setenta e tres años / ante el muy magnifico Señor Liçençiado Soto de Salazar teniente general / de las Encartaziones y en presençia de mi Juan de Urrutia / de Llantada escrivano de Su Magestad y testigos de yuso es / critos paresçio ende presente Don Antonio de Terreros / e otros de presente en el Balle de Salzedo y dijo que en presençia / de Sancho Urtiz de Urrutia escrivano de Su Magestad que avia gelo / huvo hecho y otorgado su testamento y postrimera boluntad / Ochoa Galindez de Terreros y Doña Teresa Gomez de / Çamudio su muger fueron vezinos del conçejo de Çalla / destas Encartaçiones e ansimismo huvo hecho / y otorgado su testamento conque fallesçio e Doña Mençia / de la Puente muger que fue de Juan Galindez de Terreros / vezinos que ansimimo fueron del dicho conçejo de Zalla / y Encartaziones en presençia de Yñigo Urtiz de Urrutia / escrivano de Su Magestad y del numero del dicho conçejo de Zalla / despues los quales dichos dos testamentos alle con / bienen para en consecuçion de su derecho en el punto que tratar / la Casa y Torre de Terreros y su mayorazgo provar / y aberiguar como los dichos Sancho Urtiz de Urru / tia e Yñigo Urtiz de Urrutia escrivanos rreales e del / numero del dicho conçejo de Çalla en cada uno dellos en su tiempo / e como las letras de los dichos testamentos / son de mano de los dichos escribanos e ansimismo las firmas / queestan de los testigos en los dichos testamentos oreginales / y de como son y son fieles y legales por ende dijo / que en aquello que aya en forma e aya a lugar // (f.8r.) mande rrezivir y rreziba testigos de ynformazion de lo suso / dicho mandandoles mostrar a los dichos testigos los dichos tes / tamentos oreginales por mejor depongan y agan / la dicha ynformazion preguntando a los dichos testigos el tenor / deste pedimento o se la mando dar sacada en linpio y si / nada e zerrada en publica forma e manda que agase ynter / poniendo a ello su autoridad y decreto judiçial para / mas por la balidaçion y para ver sacar e corregir / la dicha ynformazion e testamento / mande citar las partes a quien toca / y en ello pidio faser fecho y admi / nistrato (…) cumplimiento de justiçia / y para lo nezesario su ofiçio ynploro el Señor / teniente boto rl dicho auto e pedimento dijo que dandole testigos / de ynformazion esta presto y zierto de los rrezibir / e hazer justiçia. Testigos Pedro de Traslaviña e Juan de Trasla / viña e Pedro Gsº de Sobrado escrivano vezinos de las Encarta / ziones Juan de Urrutia.

Presentación de testigos

E luego el dicho Don Antonio / Galindez de Terreros nonbro y presto por testigo a Pedro / de Traslaviña escribano e Ochoa de Gobeo y a / Diego de Ybarra vezinos de las Encartaziones de los qua / les y de cada uno dellos el dicho Señor Teniente tomo e rrezivio / juramento en forma devida de derecho por los susodichos por / Dios Nuestro Señor e por una señal de cruzata como esta / e a las palabras de los santos quatro evangelios / los quales despues de aber jurado cada uno / en si dixeron si juro y amen. Testigos Pedro Gsº de Sobrado y Juan / de Traslaviña y Juan de Avellaneda vezinos de las Encar / taziones Juan de Urrutia.

Declaración de Pedro de Traslaviña

El dicho e depusiçion / de Pedro de Traslaviña escribano vezino del conçejo de Ar / zentales de las Encartaziones testigo de ynformazion / presentado e jurado por el dicho Antonio Galindez de Te / rreros e siendo preguntado por el tenor del / dicho pedimento dixo que es de hedad de setenta e tres / años poco mas o menos tiempo y que no hes pariente / del dicho Don Antonio porque lo sepa que conozio a I / ñigo Hurtiz de Urrutia escribano y sien / dole mostrado los dichos testamentos e por el vis / tos dijo este testigo que el testamento que suena fecho e o / torgado por la dicha Doña Menzia de la Puente muger / que fue del dicho Juan Galindez de Terreros es letra / escrita de mano del dicho Yñigo Hurtiz de Urrutia // (f. 8v.) y este testigo la conoze y tiene por tal por y le bio husar del / dicho ofiçio de escribano rreal y en el numero del dicho conçejo de Zalla / y le vio escribir muchas y dibersas vezes y a / çierto otras muchas escrituras y prozesos escri / tos de su mano del dicho Yñigo Hurtiz de Urrutia es / cribano a la qual como dicho testigo le vio husar del dicho ofiçio / y hera escribano muy fiel y legal y a sus escrituras / se les a dado y dar entera fe / y credito como a es / crituras publicas de escribanos / fieles y legales y por / tal a sido y fue avido / y tenido y dello a avido e ay publica boz y fama y que al dicho / Sancho Hurtiz de Urrutia escrivano este testigo no le conozio / mas de averle oido dezir y nonbrar y que el era escribano / rreal y del dicho numero de Zalla y que a sus escrituras / se les a dado y da entera fe y credito como a escrituras de escribanos /publicos rreales y que las firmas que estan en el testamento de la / dicha Doña Mençia de la Puente que esta escrita de mano / del dicho Yñigo Hurtiz de Urrutia este testigo tiene la primera / dellas por el dicho Juan Perez de Bolunbro e la otra por / del dicho Juan de la Herrera barquinero porque este testigo los bio / escrevir e firmar muchas vezes y a bisto otras / sus firmas que las firmas que estan en el testamento que di / zen aber pasado ante el dicho Sancho Urtiz de Urrutia es / crivano que estan quatro firmas a las espaldas e una / en la primera plana laszos primeros que dizen Juan Perez / y Juan de la Herrera Terreros y las tiene por firmas dellos / por lo que el dicho testigo de suso y la otra firma que dize Garzia la tiene / por de Garzia de la Puente por le aber bisto le asy firmar y es / crevir muchas vezes y que la otra firma / que dize Yñigo de Terreros no sabria dezir cuya fee / y esto dijo que es verdad y firmolo de su nonbre. El Liçençiado Soto. Saez de Traslaviña escrivano. Juan de Urrutia.

Declaración de Ochoa de Gobeo

Testigo el dicho e de / pusiçion de Ochoa de Gobeo vezino del dicho conçejo de Çalla / testigo tomado e rreçivido de ynformazion presentado por el / dicho Don Antonio de Terreros para en prueba de su yntenzion / e pedimento el qual despues de aber jurado en forma / y siendo preguntado al tenor del dicho pedimento dijo que / hes de hedad de sesenta y quatro años poco mas o menos y que / no hes pariente del dicho Don Antonio por cosa alguna / y que el testamento que paso y dize y suena ser otorgada en presençia / de Sancho Urtiz de Urrutia escrivano por Ochoa Galindez // (f. 9r.) de Terreros y Doña Teresa Gomez de Zamudio que esta escrito / en una plana de papel y firmado devajo de donde dize / Sancho Urtiz a las espaldas del donde estan quatro / firmas dijo que la primera la tiene por Juan de Bolunbro / y la segunda de Juan de la Herrera de Terreros y las demas / que no podria aclarar quienes las hizo mas de / que a los susodichos los vio escrevir y firmar y lo tiene / por letra y firma del dicho Sancho Urtiz / y del dicho Juan Perez e Juan de la Herrera / al qual dicho Sancho Urtiz / dixo este testigo que a oido / dezir publicamente que hera escrivano de Su Magestad y del / numero del dicho conçejo y que hera honbre fiel y legal y las / escrituras que hazia se le davan todas fe y credito y el primero / testamento dixo este testigo que le tiene por el y la del dicho / Yñigo Hurtiz de Urrutia escrivano y tal es publico y notorio / en lo qual se afirmo y y firmolo de su nombre. El Liçençiado Soto. Ochoa de Goveo. Juan de Urrutia.

Declaración de Diego de Ibarra

El dicho y depusiçion / de Diego de Ybarra vezino del dicho conçejo de Çalla testigo presentado por el dicho Don / Antonio de Terreros Galindez para en prueba de su pedimiento / el qual de publico de aber jurado en forma de derecho y / siendo preguntado por el dicho Señor Teniente conforme al pedimiento / dijo que hera de hedad de setenta años poco mas o menos e que / no hera pariente del dicho Don Antonio por cosa que sepa / y rrespondiendo a lo demas siendo preguntado conforme / al dicho pedimiento dijo este testigo que tiene al escrivano que suena / ser otorgado en presençia de Sancho Hurtiz de Urrutia escrivano / por Ochoa Galindez de Terreros y Doña Teresa Gomez de / Çamudio ser letra de Sancho Urtiz de Urrutia / por aber bisto su letra y forma y le a tenido e oido / dezir publicamente que hera escribano de Su Magestad y del numero del conçejo / de Zalla y a las escrituras que hazia se les dava / entera fe y credito y tal fue publico y notorio y las / demas firmas dijo este testigo y no podria aclarar / cuyas son mas de que a oido dezir de sus nonbres / dellos que heran honbres de bien e muy prençipa / les y esto dijo save y se le acuerda en lo qual se afirma / y rretefica y lo firmo de su nonbre. El Liçençiado Soto. Diego de Ybarra. Juan de Urrutia.

Pedimento

En Avellaneda de las Encartaziones a / treinta dias del mes de julio del año de mill e quinientos ysetenta / y tres años ante el muy Magnifico Señor Liçençiado Soto de Salaçar Teniente General / de las dichas Encartaziones y en presençia de mi Juan de Urrutia de Llan / tada escrivano de Su Magestad y testigos pareçio presente Don Antonio de Terreros / (…) en las Encartaziones y dijo que zerca del pedimiento por el fecho // (f. 9v.) el tiene dada ynformazion bastante para el autor amyº de los dichos / escrivanos que espide. Por ende dijo que pedia a su merçed / mande a mi el dicho escrivano le de un traslado sinado de los / dichos testamentos en publica forma pagandome mis dineros que para ello / mande poner su autoredad y decreto judiçial que / pidio justiçia.

Auto

E luego bisto por el dicho Señor Tenyente / dijo que mandava e mando a mi el dicho escrivano / de un traslado sinado de los dichos testamentos en publica / forma con y antes / y primero las partes / sean çitadas para el ver / sacar y corregir y conzertar señalandoles dia lugar / y hora a lo qual ynterpuso su autoridad y de / creto judiçial tanto quanto podias y a lugar de derecho / y no en mas allende. Testigos Juan de Traslaviña / y Diego de Hahedo y Sancho Perez de las Heras vesinos de las / Encartaziones, el Liçençiado Soto. Juan de Urrutia.

Notificación

En / Avellaneda de las Encartaziones a quatro dias / del mes de julio del año del Señor del mill / y quinientos y setenta y tres años yo Juan de Urrutia escrivano / doi fe que de pedimento de Don Antonio de Terreros presente / notefique y çite a Pedro Capitillo vezino de Sopuerta co / mo curador de los hijos de Juan de las Heras e a Diego de Capitillo / como curador que dixo ser de Santiago de Villa e como procurador / de los demas hijos de Pedro de Villa e Maria Ochoa su muger despues / para que para el mes primero que se contaran seis dias deste / dicho mes e año se allaren presentes a ver corregir y con / zertar los dichos testamentos.

Notificación

En el lugar de Llantada / en casa de mi el dicho escrivano a hora de las ocho / de la mañana las quales dixeron que los anteriores Sancho / Perez de las Heras e Diego de Ahedo y Pedro de Traslaviña / escrivanos vesinos de las Encartaziones. Juan de Urrutia.

Notificación

En / el lugar de Avellaneda de las Encartaziones / a quatro dias del mes de julio del año del Señor de / mill y quinientos y setenta y tres años yo Juan de Urrutia / escrivano doi fe que notefique y zite a Françisco de la / Quadra vezino de la villa de Balmaseda para que para / el dicho dia se alle presente para le sacar el dicho tes / tamento el qual dixo que lo oyo. Testigos Puente Hurtado Yñigo / Avellaneda de la Quadra Juan de Urrutia.

Copia del testamento de Ochoa Galíndez de Terreros y su esposa

Este es un traslado bien y fielmente sacado de un testa / mento según que por el pareze y suena ser otorgado / por Ochoa Galindez de Terreros e Doña Teresa / Gomez de Zamudio su tenor de la qual es este que se sigue: // (f. 10r.)

In Dei nomine. Amen. Sepan quantos esta carta de testamento / vieren como nos Ochoa Galindez de Terreros e Doña Teresa / Gomez de Çamudio anvos dos vezinos del conçejo de Zalla e estando / como estamos enfermos de dolençia que Dios fue servido / de nos dar y en nuestro juiçio y entendimiento encomendando /como encomendamos nuestras animas a Dios Padre que el / las crio y rredemio hechando por ynterzesora a Nuestra Señora la / Virgen Maria para que nos quiera perdonar nuestros peca / dos y llevarnos a la gloria. Amen.

Primera / mente mando que nuestros cuerpos sean se / pultados (…) de mi Ochoa Galindez / en Nuestra Señora de Güeñes y la dicha Tere / sa Gomez en San Juan del Moral de la villa de Val / maseda

el qual mas y cada una dellas oblada / y candela misas y enterramientos en nueve dias y cavo / daño y todos los demas dias acostunbrados.

E mas a la obra y lunbre de las dichas yglesias: a cada una / çien maravedies e demas hermytas de Zalla e Güe / ñes a cada una un rreal e apartamos la Tre / nidad e esequias con cada tres maravedies.

Iten mas / nos lleven las obladas y candela Doña Menzia de / la Puente muger de Juan Galindez de Terreros nuestro hijo / y por su trabaxo es mas mill maravedies.

Iten / mas la Casa Torre de Terreros con el molino de / Maylla y el quarto de la Hera de Terreros / con todo el monte sebe y arbolar que nos tene / mos en el Arroyo de la Maylla asta el / Camyno Rreal de Arriva hasta el casta / ñizar de Ahedo con todos los montes que nos hemos / y tenemos desde Terreros e Valdemonina / con el parral y guerta Juan Galindez de Terreros / nuestro hijo según nos sigue ynfiado por bienes / de mayorazgo y bienes binculados y en fin / de sus derechos los herede y lleve e aya y herede / Juan Galindez su hijo nuestro nieto según que nos fue dado / y heredado e si el Juan Galindez nuestro hijo o nieto / no quedaren hijos o herederos Ochoa nuestro hijo e sino / quedaren hijos del dicho Ochoa a los herede Sancho nuestro / hijo e ansi ba ya por bienes de mayorazgo / suzediendo de mayor en mayor e no hubien / do hijos e herederos con que sean legitimos y no / vastardos.

Item mas a Juan nuestro hijo de y pague // (f. 10v.) a Teresa y a Menzia nuestras hijas cada doze mill maravedies / de la buena moneda corriente lo qual les pague / luego de con lo total y apartamos y los demas vienes mas a Ochoa e a Sancho nuestros hijos lo qual / les apartan Diego Hurtado de Salzedo nuestro sobrinos / e les mas pasen por los quales mandar.

E mas non / bramos por nuestros cavezaleros al dicho Diego Hurtado e a / Sancho Hurtiz de Hurrutia escrivano para que cunplan / lo susodicho.

E mas / a nuestros hijos e hijas / esten por lo que man / daren los susodichos / so para de nuestra bendiçion.

E sacados los dichos bienes bincu / lados rrevocamos e damos por ninguno o de ningun / balor y efeto otro qualquier testamento o testa / mentos que nos ayamos fecho.

E mas este se cunpla y le aga / y se confirme y cada dia en todo tiempo del mundo / fecho en la Casa de Terreros que es en el conzejo de Çalla / a doze dias del mes de setienbre de mill e qua/ troçientos y setenta y dos años . Testigos Doña Teresa Hurtada de / Mendoza, muger de Diego Ybañes de Traslaviña / e Juan Perez de Bolunburu y Juan de Terreros y Garzia de la / Puente y Diego de Gobeo veçinos de Salzedo y Balmaseda. Paso ante mi Sancho Hurtiz de Urrutia escrivano. Sancho Hurtiz. Juan Perez. / Juan de Terreros. Garzia de la Puente. Yñigo de Terreros.

En / el lugar de Lusa a veinte de mayo de ochenta y siete / el alcalde a pedimento de Ochoa de Terreros en nonbre de / Maria su hermana Juan Perez alcalde mandole dar las / clausolas del testamento la manda de los doze / mill y de como hizo cavezalero a Galindez. Testigos: / Pedro de Goveo y Juan de Garzibañez y Lope de Memetiz / y Sancho de Gardellegui y Pedro Diez su hermano e otros sacada / ser solo de la moneda fecho y sacado fue este dicho / testamento.

Auto y declaración

En el lugar de Llantada que hes / en el conçejo de Zalla y Balle de Salzedo y Encar / taziones de Vizcaya a seis dias del mes de / julio del año del Señor de mill y quinientos y setenta / y tres años estando presente Pedro Ortis a ver sacar corre / gir e conzertar Juan de Ostolaza e Diego de / Orrantia e Françisco de Hazedo vesinos de Çalla / (…) no enpezca e yo el susodicho Juan de U / rrutia de Llantada escrivano de Su Magestad en to / dos los rreinos y señorios y señorios // (f. 11r.) que por mandado del Señor teniente de las Encartaziones entre en los / rregistros que quedaron de Juan de Urrutia de Llantada / escrivano mi padre de numero entre los quales alle / el dicho testamento y siendome mandado por el dicho Señor Teniente / le fize escrevir y sacar del rregistro oreginal del dicho / Sancho Hurtiz de Urrutia escrivano de numero que doi fe que he oido / dezir publicamente que hera escrivano de Su Magestad e del numero del / dicho conçejo de Çalla el qual da mi / poder y he oido dezir que Yñigo Hur / tiz de Urrutia escrivano de numero suzedio / en sus rregistros Juan de Urru / tia mi padre e Yñigo Hortiz de / Urrutia su hijo en su lugar el qual fize sacar / ene stas siete ojas de papel con esta que ba / my sino lo qual ba sierto e verdadero / en los sustanzial y por ende fize aqueste / mi sino que es tal en testimonio de verdad. Juan de Urrutia.


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Zalla bajo los Reyes Católicos

No se debe pensar que las tensiones entre los parientes mayores se hayan resuelto sin más ni más tras la batalla de Elorrio de 1479, hito que oficialmente acaba con las luchas o guerras de bandos. En un documento de 1486 conocemos que se juzgó a los parientes mayores y a sus clientelas por los crímenes realizados en la contienda, pero en él aún se manifiesta activa la enemistad entre los linajes de Salcedo Mayor y Salcedo Menor, ya que, tras ser juzgados por sus tropelías miembros de ambos linajes e hidalgos de sus respectivas clientelas a penas de muerte, destierro y otras penas. El problema viene porque ambos linajes reclaman la aplicación inmediata de las sentencias que afectan a sus contrarios, provocando una inmensa conmoción en el Valle de Salcedo1. La parca documentación nos impide conocer la identidad de los que recibieron la pena de muerte o de destierro.

Otro capítulo de los conflictos entre los linajes de Salcedo Mayor y Salcedo Menor es un pleito apelado en Chancillería en 1487 entre Diego Hurtado de Salcedo y Juana de Salazar, mujer de Juan de Salcedo. Como consecuencia de la alianza de los Salcedo Menor y los Salazar a mediados del siglo XV se concertó el matrimonio entre Juan de Salcedo y Juana Salazar y Butrón, hija del cronista Lope García de Salazar. Al parecer la alianza matrimonial no suponía en el momento del matrimonio una fusión de propiedades sino que cada parte se mantenía independiente y soberana, de la misma forma en que la unión matrimonial de los Reyes Católicos no supuso una fusión inmediata de las Coronas de Castilla y de Aragón sino que cada reino mantuvo su propia soberanía. Este supuesto es fundamental para entender la causa del pleito, por el cual Diego Hurtado de Salcedo recibe en pago por razón de una sentencia, cuyo fondo se nos escapa, de 216.323 maravedies a enajenar de los bienes muebles y raíces de Juan de Salcedo. Juana de Salazar sale a la palestra para reclamar que no se enajene de la parte de su dote. A continuación se tasan las costas en largo más de 5.000 maravedies, quedando la cuestión en suspenso, sin saber el desenlace2.

Es probable que Juana Salazar saliera vencedora del evento, pues existe otro caso del siglo XVIII en el que José Ignacio Arrieta Mascarua tiene un pleito con sus sobrinos, y en cierto momento del pleito sale a defender Rosa Anastasia Chavez Erquiñigo, mujer de Jose Ignacio Arrieta Mascarua, su dote, en concreto 18.228 reales con sus réditos de 120 reales anuales, 320 ducados de las obras pías de Juan Pérez de Gordejuela y el Licenciado Miguel Ugarte, de Juan José Ugaz Ormaeche y Francisca Antonia Irazagorria, aumento de dote de 2.000 ducados, y la mitad de los bienes raíces, muebles, frutos y rentas, derechos y acciones. También así protege el legado de sus hijos José Ignacio, Ramón y Nicolasa. Para defender sus tesis, aporta un pleito en que la mujer de un vecino de Munguia y Lemóniz reclama su mitad en vida de su marido para protegerse de un concurso de acreedores. Para justificar las rentas de las obras pías aporta el testamento de María Francisca de Irazagorria, mujer de Joaquin José Ugaz Ormaeche, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de Bilbao, entregado en Bilbao en Agosto de 1708 ante Sebastian de Garay, y otorgado el 29 de Enero de 1711. También el testamento de Miguel Ugarte sigando ante Juan José Jugo el 10 de Marzo de 1680 ante Juan Bautista Asturiazaga. Todo esto para lograr desembargar su parte. En la sentencia Rosa Anastasia Chavez Erquiñigo logra recuperar su dote3.

El siguiente dato para ahondar más las diferencias entre estos dos linajes: se trata de una deuda que tiene Juan Salcedo de Aranguren con Diego Hurtado de Salcedo de 30.000 maravedíes. Por impago de la deuda. Se incoó un pleito que se resolvió con el embargo de bienes de Juan de Salcedo4.

En la documentación exigua que existe para Zalla durante el reinado de los Reyes Católicos se perfilan otras familias hidalgas que no menciona el cronista banderizo Lope García de Salazar. Así conocemos una familia nuclear formada por los esposos Juan Sánchez de Zariquete y María Sánchez de Mendieta , que tienen por hijas a Teresa y Mencia de Salcedo, a quienes por testamento lega bienes ráices, muebles y joyas valorados en 100.000 maravedies. Sin embargo, estos bienes se los apropió Pedro Sáez de Artebizcarra, su hijo Pedro de Artebizcarra, y acaso sus nietos Catalina de Arambarri, Catalina de Zariquete y Juan de Zariquete5.

No se sabe con certeza el origen de la fortuna, si fue un linaje inducido o espontáneo, o si pertenecía a la clientela del linaje Salcedo Menor. Si podemos deducir que la onomástica nos puede dar varias pistas. Los apellidos Zariquete y Artebizcarra se crean por los topónimos del mismo nombre. Zariquete es un topónimo que da nombre a la ermita de San Pedro de Zariquete, y Artebizcarra en un barrio de Zalla que se encuentra entre el colegio de las Irlandesas y el Tepeyac. Por tanto, una familia o un linaje adquirió el apellido por el nombre del lugar, o al revés, el apellido generó el topónimo. Quizá la familia o el linaje Zariquete fuere la patrona de la ermita de San Pedro de Zariquete. Parece que las diferencias entre Teresa y Mencia de Salcedo con Pedro Saez de Artebizcarra y su parentela radican en el reparto de la herencia. Mientras las primeras reclaman justificademente la herencia, los segundos se los apropian, pensando que les corresponde legítimamente tal fortuna. Afortunadamente no dirimen sus diferencias con el uso de la violencia sino que recurren ambas partes a la vía judicial. Quizá con el paso del tiempo, previendo la reproducción de estas disputas, se recurriera a la institución del mayorazgo para transmitir la herencia con seguridad.

Parecidas dudas nos asaltan al examinar un documento en el que se acusa a Sancho de Zóquita y a sus hijos Juan y Pedro de herir con intenciones homicidas a Pedro de la Torre, vecino del concejo de Ayega (Valle de Mena). Aunque el mencionado Zóquita reconozca la gravedad de las acusaciones, apela a la Chancillería Real para moderar la sentencia dada por Juan de Velasco, alcalde del Valle de Mena, consistente en destierro y confiscación de bienes. La razón de apelar la sentencia fue la denuncia de parcialidad por parte del alcalde por consentir la representación de la acusación a un menor de edad, concretamente al hijo del acusado, y por manifiesta detracción hacia los acusados: (…) se avian presentado personalmente ante nos en el dicho nuestro tribunal por allí so salvar de todo ello porque la Tierra de Valle de Mena // (f. 1v.) non les era cato nin seguro letigar porque el nuestro alcalde que dio la dicha sentencia les era muy odioso e sospechoso e otra confirma su odiosa / ynjusta sentencia que avia dado (…)6.

Al final la sentencia dada a Sancho de Zóquita fue de seis meses de destierro y a sus hijos de dos meses de destierro, con la condición de no acercarse al Valle de Mena a menos de 12 leguas de él. Las misma consideraciones que dábamos anteriormente a los apellidos Artebizcarra y Zariquete se pueden aplicar al de Zóquita, que en este caso es un topónimo que se encuentra al sur de Zalla, entre Somocurcio y Sollano, y cerca del límite con el Valle de Mena. La hipótesis barajada en la causa de este incidente si sería una rivalidad latente entre las clientelas del linaje Salcedo Menor y la de los Velasco del Valle de Mena. Dado que hubo rivalidades durante las guerras de bandos entre los Velasco y los Salcedo Menor, la actitud del alcalde Juan de Velasco, probablemente pariente del Condestable de Castilla, de odio hacia la familia Zóquita reflejaría los conflictos latentes entrambos linajes.

También conocemos un linaje de apellido Avellaneda pero que, en principio, no tiene nada que ver con el linaje Avellaneda que tenía su solar en la casa torre de Avellaneda, aunque no se puede descartar que fuere un linaje inducido. Hacia 1480 Diego de Avellaneda, repostero de plata de la reina de Aragón en 1512, hereda de su padre Perón de Avellaneda y de su abuela materna María Martínez de Santibáñez muchos bienes muebles e rrayses / e semobyentes casas e heredades e mançanales e frutales e he / desas e arvoles e ganado bacuno e obejuno e dyneros oro e plata // (f. 1v.) moneda modedada rropas asy de vestyr como de paño e lino e otras / muchas cosas alayas e (…) de casa e deudas que les devyan e otros / muchos byenes sytuados en este conçejo de Çalla e Galdames e So / puerta y en otras partes que podyan valer al comunal estymaçion çiento / çinquenta mill maravedies e mas7. Debido a que murieron padre e abuela, siendo Diego de Avellaneda menor de edad, se designó a un tutor que administrase los bienes de su abuela materna, que estarían en Zalla y en el barrio de Avellaneda (Sopuerta), y otro para administrar los de su padre, que sería el resto.

La vida del concejo de Zalla no fue tranquila. En las postrimerías del siglo XV hubo tensiones e inestabilidad política, cuyo protagonismo recaía en el linaje Salcedo Menor, más en particular sobre Juan de Salcedo de Aranguren. En líneas anteriores nos hemos referido a él como uno de los grandes protagonistas de las guerras de bandos en su última fase. Debido al recuerdo de su pasado belicoso consistente en que Juan de Salzedo alcalde en el conçejo de Güeñes en los tienpos pasados tenia una casa fuerte sobre una puente e termino rreal en el yer / mo e despoblado en una tierra que se llama Aranguren que es en las dichas Encartaçiones e que para los males / e rrobos e desafueros e ynpusiçiones que en la dicha casa se fazia por el dicho Juan de Salzedo e por los que en ellas / estaban por (…) e porque robo a mercaderes de la çibdad de Burgos e de otras partes fue mandada derribar por Juan / e fue derribada por el suelo puede aver veynte e cinco / años poco mas o menos que le fue mandado que no la fiziera mas8, los vecinos del Valle de Salcedo se alarmaron al comprobar que después de lo qual el dicho Juan de Salzedo contra derecho e contra la dicha proybiçion e defendimiento e contra las leyes de nuestros rreynos de veynte años a esta parte torno a fazer edificar e hizo edyficar la dicha casa fuerte en el mismo lugar (…) antes estaba e muchas mas fuerte dos vezes e mas grueso el muro porque agora tiene diz pies de muro e mas que esta casa fuerte quanto muy rrezia et tellia no se podría derribar e de mas desir diz que tiene sobarrera con muchas troneras // (f. 1v.) e saeteras e la casa esta muy alta de mas de quinze tapias e después de asy fecha la dicha casa fuerte a fecho e cometido e mandado fazer los delitos pasados señaladamente fas fecho llevar e lleva ynpusiçiones nuevas9.

Este texto pone de relieve la reedificación de la Torre de Salcedo de Aranguren, y dado que en la Enciclopedia Auñamendi se publicó una foto de esta casa torre de 1933, poco antes de su desaparición, confirma el dato ya conocido de reedificaciones de las Casas Torre de Aranguren, Terreros y La Piedra10. Afortunadamente para los vecinos no hubo vuelta a las hostilidades, pero además se denuncia que, siendo alcalde de Güeñes, cometió diversas irregularidades, favoreciendo a parientes y amigos11.

En 1499 la alcaldía de Zalla era detentada por Juan Pérez de Bolumburu, pero fue suspendido de su función por los Reyes Católicos por razones desconocidas, y en su lugar fue nombrado Íñigo de Bolívar, mozo de espuelas del rey12, pero un mes después se concede la alcaldía a Pedro Gil, mozo de espuelas de la reina, porque Juan Salcedo de Aranguren ejercía la alcaldía, sin tener título o autoridad para ello13. Al año siguiente fue nombrado como tal a Juan de Lacabex, hijo de Sancho Ruiz de Lacabex, vecino de Güeñes, que sustituía al mozo de espuelas Íñigo de Salcedo14. Por otro documento parece argumentarse que Íñigo de Bolívar e Íñigo de Salcedo son la misma persona, ya que este último es hijo del clérigo Ruy Sánchez de Bolívar y de Elvira de Gordejuela15. Por lo que se ve, en muy poco espacio de tiempo Zalla tuvo cuatro alcaldes en el corto espacio de un mes, creando una gran conmoción política en la localidad.

De estos dos nombramientos de alcalde, conocemos que los criterios para que los reyes los eligieran eran vuestra ydonyedad y sufiçiençia a los muchos e buenos servicios que nos abeys fecho e entendiendo ser asy conplideron a nuestro servicio e execuçion de la nuestra justicia. Los alcaldes poseían la jurisdiccion en primera instancia para conocer pleitos civiles y criminales. Podían delegar esta atribución en otra persona por poder dado por él mismo, y en razón de su cargo poseían privilegios16. Otras instituciones municipales de esta época son el conçejo, el justicia, los regidores, los hijosdalgo, sin que sepamos más de ellos por el momento. Se cita también al escribano, pero sólo en sus labores de notario público17.

Es necesario mencionar a Lope de Salcedo, del linaje de Salcedo Menor, hijo de Juan Salcedo de Aranguren, pues por un documento de la chancillería regia que guarda los privilegios de Xiquena en 149018. Indudablemente el interés de los Reyes Católicos fue en dar con varias formas de domesticar a los parientes mayores, siendo una de ellas la de sacarlos de sus tierras para acompañarlos en las campañas de Granada. De esa forma se relacionarían con otras personas, se familiarizarían con otros modos de socialización, etc., todo ello con el objetivo de atraerlos al vasallaje de los Reyes Católicos.

La guarda del privilegio de Xiquena por Lope de Salcedo responde a uno de esos modos. Xiquena era una villa en las inmediaciones de Lorca (Murcia), que se pretendió repoblar a fines del siglo XV con nobles castellanos. Así también servía de marca fronteriza a la vertiente oriental del Reino de Granada y una reserva militar a utilizar por los Reyes Católicos en sus campañas contra los musulmanes. Por desgracia las rivalidades entre el Marqués de Villena y el Adelantado Mayor de Castilla por el control de los recursos de la comarca condujeron al fracaso el proyecto de repoblación.

Otra forma de domesticar a las clientelas de los parientes mayores era darles oficios en la Corte. Tenemos noticias de dos personas que recibieron el oficio de mozo de espuelas: se llamaban Íñigo de Bolívar y Pedro Gil19. Según Covarrubias, Moço de espuelas, el que va a pie junto al estrivo del caballero o poco delante; ya no le llamamos sino lacayo, vocablo alemán20. Según el Diccionario de Autoridades, al analizar la palabra espuela, dice de este título: Mozo de espuelas. El que camina a pie junto al estribo del caballero u poco delante […] La nueva recopliación de leyes del reino: libro 6 tít. 20 l. 1: Mandamos que ningún Grande ni Caballero, ni ninguna otra persona … no pueda traer , ni tenga ni traiga más de dos lacayos o mozos de espuelas21. Según se demuestra, el título de mozo de espuelas era un servidor personal de los Reyes Católicos. De hecho, Íñigo de Bolívar lo era del Rey Fernando, y Pedro Gil de la reina Isabel. Esto lo remarca el cronista Gonzalo Férnandez de Oviedo, cuando dice de su propia experiencia: Ningún ofiçio ay en la Casa Real que no sea muy onrrado, e aqueste de moço de espuelas e de la vallesta tienen mucho aparejo, mas que otros a causa de la conversación e familiaridad que con el príncipe es forçado que tengan en los caminos, e caás e monterías; e açiertan algunos dellos a servir tan bien que, de aquel ofiçio, pasan a otros mas onrados en provechosos en la Casa Reale se les hacen merçedes, e tienen lugar para pedirlas e averlas en muchos tiempos22.

De este modo se tenía un modo de hacerles medrar en la Corte, alejarles de los problemas existentes en el Valle de Salcedo, captarles el favor real para que en el momento oportuno darles la oportunidad de representar a la autoridad regia en el Valle de Salcedo, cuando lo estipularan los Reyes Católicos. El modo de impulsarles a simpatizar con la figura de los Reyes Católicos surge del propio carácter itinerante de la Corte, que obligaba a realizar largas jornadas de camino desde una villa a otra, o de la afición a la caza de los príncipes, hijos de los Reyes Católicos, como en caso del príncipe Juan. Sea como fuere, la compañía de los mozos de espuelas con los Reyes Católicos y la familia real crea un ambiente de familiaridad y complicidad.

Sin embargo, en el nombramiento de ellos como alcaldes de Zalla no funcionó, pues fueron suspendidos de sus funciones por razones no aducidas en la documentación consultada. Se puede aventurar que, al regresar a la vida política encartada, no pudieron evitar inclinarse de forma decisiva por alguno de los dos linajes de Salcedo.

Se mencionó con anterioridad que el mozo de espuelas Íñigo de Salcedo era hijo ilegítimo de un clérigo. Parece que durante la Edad Media los hijos ilegítimos tenían restringidos muchos derechos por razón de su nacimiento. A fines del siglo XV se consiguió que pudieran administrar, heredar y recibir bienes raíces, muebles y semovientes y el derecho de obtener oficios23.

Algo parecido podría decirse del oficio de repostero de plata de la reina de Aragón, que lo ejerció Diego de Avellaneda a principios del siglo XVI, cuando Fernando el Católico se retiró al Reino de Aragón, después de la muerte de Isabel La Católica en 1504, y poco después se casó con Germana de Foix, y ella pasó a ser reina de Aragón, hasta la muerte de Fernando. Bajo la supervisión del camarero del rey, se encargaba de ordenar y colocar los objetos de plata y la vajilla en las alacenas o en las gavetas para su almacenamiento y guarda. Registraba los recibos de ellos, anotando su peso y valor.

El linaje Murga no se ha tratado hasta ahora aunque el cronista Lope García de Salazar los menciona en su relato de las guerras de bandos en el siglo XV de forma incidental, al ser desterrado Ochoa de Murga junto con Juan Salcedo de Aranguren y Lope Hurtado de Salcedo, como ya se vio, y a participar en algunas batallas y lances. Aparentemente es un linaje inducido, surgido de los Loizaga24. Ochoa de Murga se casó con la segunda hija de Lope García de las Ribas, señora de la Torre de Salcedo de Aranguti. Le sucede su hijo Lope García de Murga, quien en 1498 testó a favor de su hijo Ochoa de Murga.

Ochoa de Murga protagoniza dos incidentes en el primer decenio del siglo XVI. En el primero de 1503, siendo sobrino de Diego Bolumburu, asesinado de forma violenta, representa a su viuda Teresa, a sus hijos y al tutor de ellos Diego Mimetiz. No se sabe la causa del homicidio, pues en el documento no se relatan detalles que pudieran apuntar al móvil del crimen. Al final, el acusado es liberado por falta de pruebas25.

En el segundo de 1510 Ochoa de Murga es acusado junto con su cómplice Pedro Basualdo de robar a Juan Salcedo de Urrutia con la ayuda inestimable de Mencia de la Quadra, esposa de este último. El botín era de 30.000 maravedies en metálico y en tochos de plata de cinco marcos cada uno, ropa, sayas, joyas de plata y de oro, prendas de percal, ropa de lana, entre otros, y todo ello sumaba un importe de 150.000 maravedies. Los acusados fueron sentenciados a restituir lo robado y a pagar las costas del juicio que ascendía a algo más de 12.000 maravedies26.

El móvil del delito sería la inercia iniciada en las guerras de bandos de efectuar toda clase de robos y hurtos. Al llegar la paz, la costumbre de robar no se apaciguaría sino que continuaría para satisfacer una economía familiar nada boyante, a juzgar por el monto de lo robado.

Por un documento de 1494 nos adentramos en un elemento de historia de las mentalidades: la blasfemia. La blasfemia alude a ofensas verbales contra las creencias cristianas, siendo una palabra impía o injuriosa contra Dios o la Virgen. La blasfemia refleja el abandono que siente el blasfemo por Dios, lo cual provoca su cólera. Se pensaba que la blasfemia atraía la cólera de Dios, pero también se tomaron medidas para evitarlas como la denuncia.

Concretamente Martin de Oquendo se queja de que Pedro Laiseca blasfeme recurrentemente contra Dios y la Virgen María: Pedro de Layseca visino del conçejo de Çalla que es en el dicho Valle de Salsedo blasfemador e rrenegador de nuestro Señor e de los señores e porque lo toviesse de uso e de costunbre e porque avya puesto (…) muchas beses la lenga con Nuestra Señora desyendo feas pala / vras contra su virginidad27 .Más adelante se incoa una investigación para saber si la autoridad eclesiástica, o sea, la Inquisición, o la autoridad civil, es decir, el Corregidor de Vizcaya, debe conocer este delito. Por desgracia el documento no manifiesta el fondo del asunto: no concreta la expresión con que el acusado blasfemó, ni el contexto, ni la razón de la misma. Sólo expresa que era blasfemo reincidente. Los Reyes Católicos en las Cortes de Madrigal de 1476 legislaron sobre la blasfemia28, y en 1492 una pragmática sobre lo mismo remitida a la provincia de Guipúzcoa. Sin embargo, el texto prueba que hubo, a pesar de los esfuerzos de reforzar la autoridad real, disputas entre la autoridad civil y la autoridad eclesiástica sobre quién debiera conocer judicialmente del delito de la blasfemia.

En líneas generales se puede concluir que Zalla bajo los Reyes Católicos siguió viviendo tensiones entre los Parientes Mayores de los linajes Salcedo Mayor y Menor, y entre sus respectivas parentelas y clientelas. Los Reyes Católicos trataron de robustecer la autoridad regia mediante la figura del corregidor y del teniente de las Encartaciones y la elección de alcalde afectos a ellos, aunque la inestabilidad política no siempre jugó a su favor. También vemos unas pinceladas de la sociedad de Zalla que nos permiten entrever el desarrollo de los acontecimientos a inicios del Antiguo Régimen.

1 Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. Vizcaya (1485 – 1486). Donostia. Eusko Ikaskuntza. 2003. Fuentes documentales medievales del País Vasco, 120, 21 – 23.

2 Archivo de la Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias emitidas en Vizcaya (1486 – 1502). Donostia. Eusko Ikaskuntza. 2010. Fuentes documentales medievales del País Vasco, 1400, 102 – 104.

3Archivo Foral de Bizkaia. Judicial. Corregimiento Leg. 595 nº 23.

4 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello, LEG,149808,189. Archivo General de Simancas, Registro General del Sello, LEG,150003,396.

5 Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. Vizcaya (1483). Donostia. Eusko Ikaskuntza. 2002. Fuentes documentales medievales del País Vasco, 118, 3 – 6.

6 Archivo General de Simancas,Registro Generla del Sello. LEG,148711,88

7 Archivo de la Chancillería de Valladolid. Ejecutorias. Caja 274 nº 31

8 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello,LEG,149810,251

9Ibidem.

10 GONZÁLEZ CEMBELLÍN, J.M.: Torres de las Encartaciones, I, p. 156

11 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello,LEG,149810,251.

12 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello,LEG,149908,96

13 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello,LEG,149909,120

14 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello ,LEG,150005,178

15 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello, LEG,150005,204

16 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello,LEG,149909,120: e vos acudan e fagan guardar todas las onrras e gracias e merçedes franquezas e libertades e premynençias e perrogativas ynmunydades e todas las otras cosas al dicho ofiçio anexas e pertenecientes. Ibidem

17 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello, LEG,150004, 41.

18 Archivo General de Simancas. Registro General del Sello ,LEG,149005,89.

19 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello,LEG,149908,96. Archivo General de Simancas,RGS,LEG,149909,120.

20 COVARRUBIAS OROZCO, S.: Tesoro de la lengua española. Madrid. 1611, p. 380

21DICCIONARIO DE AUTORIDADES, II, p. 613.

22 FERNÁNDEZ DE OVIEDO, Gonzalo: “Libro de la Cámara Real del Príncipe Don Juan, oficios de su casa y servicio ordinario”. Universidad de Valencia. Valencia. 2006. p. 128

23 Archivo General de Simancas,Registro General del Sello, LEG,150005,204

24 GONZÁLEZ CEMBELLÍN, J. M.: Torres de las Encartaciones. Diputación Foral de Bizkaia. Bilbao. 2004, p. 86

25 Archivo de la Chancillería de Valladolid. Ejecutorias. Caja 180 nº 7 (1503).

26 Archivo de la Chancillería de Valladolid. Ejecutorias. Caja 250 nº 40 (1510).

27Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. LEG,149405,301

28Novisima Recopilación Lib. 12 Tít. 5 Ley 3.


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Ejemplo de cirujano en Zalla en el siglo XVII

Similar al oficio de médico era el de cirujano. Además de ejercer su profesión, el maese Miguel de Arechaga tenía notables posesiones heredados de sus padres. El oficio lo hereda su hijo Sebastian. Sus posesiones son una casa en Villanueva y otra en Mendieta, varias heredades en Castillejo, Las Balugas, la llosa de la Puente, Narabay, Revilla, y castañales y seves en Bortedo y Villanueva, y varias escrituras de censos en su contra. Al casarse con María Díez de Beci, su dote de 1.000 ducados amplió sus posesiones notablemente[1].

Las transmisiones de bienes pueden llegar a ser complejas en el caso de que un matrimonio, cuyos dos cónyuges hayan tenido otros matrimonios con descendencia. Presentaremos un caso acaecido en el siglo XVII cuyos protagonistas son el matrimonio formado por Sebastian de Arechaga y María Díez de Beci, hija de Diego de Beci y Catalina de Alcedo, naturales de Sopuerta, quienes la dotaron con 300 ducados en bienes muebles y ganado, 300 ducados en dinero, 80 ducados en censos y rentas de Aduana de Valmaseda, 200 ducados en bienes raíces en La Herrera y Basualdo que posteriormente se venderían a Juan de Urrutia Villa, 60 ducados de seves y montes en Zoquita que luego se venderían a Sancho Hurtado de la Puente, y una porción de Ferrería de Terreros de 60 ducados que lo recibió su esposa de su anterior marido Pedro de Gomucio. El total de la dote ascendía a 1.000 ducados.

Sebastian de Arechaga tuvo de su tercera esposa María Díez de Beci una hija llamada Catalina de Arechaga, que se casaría con Francisco de Ibarra, y la dotaría con 200 ducados, y otra hija llamada Mariana, que se casaría con Santiago de la Sota.

La primera esposa de Sebastian de Arechaga era María Hernández de Santa Marina, y la segunda se llamaba Ángela de Gobeo. De estos dos matrimonios el que importa es el primer enlace, ya que del segundo no se menciona por falta de descendientes. Al casarse Sebastian de Arechaga con María Hernández de Santa Marina, ésta aportó de dote 600 ducados, Tuvieron por hijo a Ana o Mariana de Arechaga, quien se casaría con Mateo de San Cristóbal.

 

María Díez de Beci tuvo un anterior matrimonio con Pedro de Gomucio de quien tuvo una hija llamada Magadalena de Gomucio, que luego se casaría con Francisco de Uriondo, hijo de Pedro de Uriondo y María Ruiz de Recalde. Por contrato matrimonial otorgado en 1638, María Díez de Beci dota a su hija con 400 ducados, y su madre Catalina de Alcedo la dota con 50 ducados prometidos en su testamento.

Francisco de Uriondo reclama bienes gananciales de su suegra María Díez de Beci por valor de 1.000 ducados, es decir, la integridad de su dote. De ello se forma un pleito entre hermanastros por ejecución indebida de bienes de Mateo de San Cristóbal, porque se ejecutaron los que no eran de su esposa, con la reclamación constante de Francisco de Uriondo de hacer el inventario de bienes de Sebastian de Arechaga que en su momento no se efectuó. No se conserva la sentencia definitiva, por lo que no se puede inferir cuáles serían sus consecuencias jurídicas[2].

[1]    Archivo Foral de Bizkaia. Judicial. Corregimiento. Leg. 345 nº 10 (1690).
[2] Todo el proceso se encuentra en la siguiente documentación:
Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Ejecutorias. Caja 3044 nº 22 (1689); Archivo Foral de Bizkaia. Judicial. Corregimiento. Leg. 210 nº 13 (1689); Archivo Foral de Bizkaia. Judicial. Corregimiento. Leg. 345 nº 10 (1690).


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Los espacios religiosos en Zalla antes de 1900

Antes de entrar en el apartado de la mentalidad religiosa es necesario dar un pequeño paseo por los espacios religiosos de Zalla. No es el momento de describir el importante patrimonio religioso de Zalla, sino de destacar los espacios religiosos de nuestro concejo: las iglesias y las ermitas donde existen imágenes religiosas que reflejaban las piedad popular específica de los zallenses. Es esencial hacerlo así, pues eran referencias sagradas en las manifestaciones de piedad popular. Por ejemplo, las procesiones de diversas índoles se hacían en las festividades de las iglesias, de las ermitas, y en las de San Lorenzo y San Sebastian; adicionalmente se mandó celebrar la festividad de San Fernando el 28 de Julio1.

Empecemos por la iglesia de San Miguel de Zalla que poseía cinco altares o capillas: el Altar Mayor con la advocación de San Miguel y las colaterales de Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora del Carmen, San Roque, y San Francisco. Le sigue la de Nuestra Señora de la Herrera, que en el siglo XIX cambia a Santa María y Santa Isabel. Y por último la de Santiago de Ocharan, cuyo Altar Mayor descollarían las imágenes de Santiago Matamoros, la Encarnación de Cristo y de la Virgen María.

En la iglesia se celebraba la misa de rito romano y de canto gregoriano. Descripción de la misa

La iglesia de San Miguel de Zalla

La iglesia de San Miguel de Zalla, según el bien informado Iturriza, se fundó en el siglo XII, y su erección sería coetánea a la de San Miguel de Linares en Arcentales y a la de San Miguel de Ahedo en Carranza. Esta coincidencia hablaría de una extensión de la advocación de San Miguel en el centro y occidente de Encartaciones en plena Edad Media.

San Miguel es el principal de los arcángeles. Aparece en la Biblia en varios pasajes. En el libro de Daniel se dice de él ‘príncipe y protector de Israel’ que se opone al protector de los persas y pone el deseado fin del cautivo de los judíos. En la Epístola de Judas se alude a una disputa entre San Miguel y Satanás por el cuerpo de Moisés, la cual explicaba una tradición judía que se relata en el libro apócrifo Asunción de Moisés. En el Apocalipsis lidera la batalla en los cielos de las huestes celestiales contra las de Satanás. De todo ello se infiere que San Miguel es el Ángel Custodio de la Iglesia, y de que tiene la potestad de aceptar o no las almas al Paraíso. En Occidente la advocación más antigua de San Miguel es la del Monte Gargano a fines del siglo VI. En España la más antigua es la de San Miguel in excelsis en Aralar en el siglo VIII. Se le representa con hábito de ángel guerrero con la espada en la mano con actitud de hollar a Satanás bajo la forma de dragón y una balanza en la otra mano para pesar las almas de los muertos. La balanza tiene su antecedente en EL Libro de los Muertos de la antigua civilización egipcia en la que Anubis pesa el alma del muerto para comprobar su grado de fidelidad, anotando Tot los resulatdos.

Santo Domingo de Guzmán afirmó que la Virgen María se le apareció en 1208 en una capilla del monasterio de Prouilhe (Francia) con un rosario en las manos, que le enseñó a rezarlo y que le dijo que lo predicara entre los hombres. Además, le ofreció diferentes promesas referidas al rosario. El santo se lo enseñó a los soldados liderados por su amigo Simón IV de Montfort antes de la Batalla de Muret, cuya victoria se atribuyó a la Virgen María. Por ello, Montfort erigió la primera capilla dedicada a esta advocación.

En el siglo XV cuando la devoción al Rosario había decaído, Alano de Roche declaró que la Virgen se le apareció y le pidió que la reviviera, que recogiera en un libro todos los milagros llevados a cabo por el rosario; le recordó además las promesas que siglos atrás había dado a Santo Domingo. Esta tradición no tiene razón de ser porque en el siglo XV se atestigua la práctica del Rosario en el Salterio Marial. Sí es atribuible a Alano de Roche es la fundación de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario

En el siglo XVI Pío V instauró su fecha el 7 de Octubre, aniversario de la victoria en la Batalla de Lepanto, donde las fuerzas cristianas derrotaron a los turcos que invadían Europa (atribuida a la Virgen), denominándola Nuestra Señora de las Victorias; además, agregó a la letanía de la Virgen el título de Auxilio de los Cristianos. Su sucesor,Gregorio XIII, cambió el nombre de su festividad al de Nuestra Señora del Rosario.A causa de la victoria en la batalla de Temesvár en 1716, atribuida por Clemente XI a la imagen, el papa ordenó que su fiesta se celebrase por la Iglesia universal.

Nuestra Señora del Carmen parece derivar del lugar llamado Monte Carmelo, en Israel. Según la tradición, el 16 de Julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se le habría aparecido, a Simón Stock, superior general de la Orden, a quien le entregó sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita. la Virgen prometería liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo. Esta veneración recibió reconocimiento papal en 1587 y ha sido respaldada por los Pontífices posteriores, en especial lo referente al escapulario.

San Roque nacería en Montpellier hacia 1295 y murió en 1327. Pertenecía a una familia noble y su padre era gobernador de la ciudad. A los 20 años de edad, tras la muerte de sus padres, repartió sus riquezas entre los pobres, dio el gobierno de Montpellier a su tío, y fue a Italia vestido de peregrino para visitar el sepulcro de los Apóstoles en Roma. Ya en Italia se encontró con la peste, y lejos de huir, se quedó allí para servir a los apestados, a los que milagrosamente curaba con la señal de la cruz. Después de visitar Roma, fue a muchas ciudades italianas a atender y curar a los apestados. Al regresar a su ciudad natal, lo tomaron por espía, fue encerrado en prisión y murió allí cinco años después. Su fiesta es el 16 de Agosto. Se le declara protector contra la peste y otras epidemias. En el arte se le representa con traje de peregrino con bordón, sombrero y capa, herido en una pierna y acompañado de un perro o un ángel. Por la peste declarada a fines del siglo XVI y principios del XVII en Vizcaya, su intercesión y protección debió ser invocada con harta frecuencia.

De la advocación de San Francisco de Asís poco se puede decir, pues su biografía es bien conocida, y sus hechos milagrosos bien representados en los portentosos frescos de Giotto en la iglesia de Asís.

La iglesia de Nuestra Señora de la Peña de la Herrera

No se conocen los retablos de la iglesia vieja. De la reedificación efectuada en 1822, se sabe que hicieron las imágenes de la Visita de la Virgen María a Santa Isabel, una de San Joaquín, y otra de San Antonio Abad.

La advocación de Santa Isabel parece ser relativamente reciente en Zalla. Adviértase que la iglesia vieja se llamaba Nuestra Señora de la Peña de la Herrera. De hecho la mención más antigua de la celebración de la fiesta de la Virgen María es un Breve de Su Santidad por la que se manda celebrar dicha festividad el segundo domingo de Noviembre2. Santa Isabel era esposa del sacerdote Zacarías y ambos eran ancianos. Zacarías por manifestación angélica se le reveló que tendría un hijo, y como no le creyó quedó mudo. La Virgen María, ya embarazada, fue a visitar a su prima Isabel en avanzado estado de gestación. Los dos fetos brincaron de alegría, al reconocerse mutuamente. De este evento surge el canto del Magnificat. Poco después Santa Isabel da a luz y pone a su hijo el nombre de Juan.

San Joaquín es el padre de la Virgen. En hebreo significa Jehová prepara o fortalece. La etimología da a entender su misión de preparar la venida del Mesías, mediante el nacimiento de su hija María. La primera mención de su advocación es del siglo IV en Oriente. San Epifanio lo nombra en el siglo IV y San Juan Damascena en el siglo IX. Los frescos de Giotto representan a San Joaquín y a su esposa Santa Ana estériles.

La iglesia de Santiago de Ocharan

Cabe especular que la advocación de Santiago tenga que ver con el camino jacobeo que pasaba por el Camino Real de la Aduana de Valmaseda. Santiago el Mayor es hijo mayor de Zebedeo y hermano de San Juan. Era pescador de profesión. Siguió al Salvador a invitación de su hermano Juan, y fue llamado a ser uno de los apóstoles. Junto con Pedro y Juan fue testigo especial de hechos relevantes en la vida de Cristo como la resurrección de la hija de Jairo, de la Transfiguración, y de su sufrimiento en Getsemaní. Santiago el Mayor fue el primero de los apóstoles martirizados por decisión de Herodes Agripa.

Según el Padre Fita, se recoge la tradición de que predicó en España. Una tradición dice que su cadáver fue llevado por sus adeptos a Galicia. Cuando se descubrió la supuesta tumba del apóstol, a partir del siglo X fue centro de peregrinación principal durante la Edad Media, siendo la última parada Santiago de Compostela. Se le representa como Santiago Matamoros.

La Encarnación de Cristo simboliza el dogma de que Dios se hace hombre en la figura de Cristo y otra de la Virgen son menciones de las imágenes que había en la iglesia vieja.

El Colateral de San Antonio de Padua en la Ermita de la Magdalena

Las ermitas son numerosas en Zalla. Empezaremos por la de la Magdalena en Mimetiz y su colateral de San Antonio de Padua. De hecho es sorprendente que en una ermita tenga más devoción una capilla colateral que la advocación principal. Existían en 1801 tres retablos: la de Santa María Magdalena, la de San Antonio de Padua y la de la Virgen del Buen Suceso3.

En los Evangelios aparece María Magdalena como una de las mujeres que seguían a Jesucristo, hablando de ella que el Salvador le había sacado siete demonios. Se la encuentra al pie de la Cruz, en el Calvario, y fue con otras mujeres a ungir al cadáver Cristo en la tumba en la mañana de la Pascua de Resurrección. Se atribuye su identidad con la mujer que ungió los pies de Cristo, es decir, con la hermana de Lázaro, y también con la mujer adúltera a la que Cristo libra de la lapidación.

Ya de mayor, María Magdalena, con sus hermanos Lázaro y Maximino, para huir de la persecución religiosa en Palestina, viajó en barca al sur de Francia cerca de Arlés para llevar a cabo la evangelización de Provenza. Luego se retiraría a una cueva cerca de Marsella durante 30 años. Según la leyenda, cuando estaba a punto de morir, fue llevada por los ángeles al oratorio de San Maximino en Aix-en-Provence donde recibió el viático. Su cuerpo fue enterrado en un oratorio construido por Maximino en Villa Lata.

San Antonio de Padua nació en Lisboa el 15 de Agosto de 1195 y murió en Padua el 13 de Junio de 1321. En realidad se llamaba Fernando Martim de Bulhões e Taveira Azevedo. Era hijo del Capitán Martín de Bulhões y de Teresa Taveira de Azevedo. Fue educado por los canónigos de la Catedral de Lisboa, y en 1210 ingresó en una casa de canónigos regulares en Coimbra. En 1220 entró en la orden de los franciscanos menores. Quiso probar su predicación en África pero, a poco de llegar, la fiebre le postró en cama, impidiéndole cumplir su misión y obligándole a embarcarse para desembarcar en España. Una tempestad llevó la nave a Sicilia. De allí pasó a Asís, llegando a conocer a San Francisco.

Se distinguió por su oratoria, celo y caridad. Amonestó a los nobles y al alto clero, reprendiéndoles por la poca reverencia con que trataban las cosas santas. Convirtió a algunos cátaros. Cuando nadie le escuchaba, acudía al mar a predicar a los peces que salían a escucharle. Influyó para que su superior Elías de Cortona fuera depuesto por su desidia en la salvación de las almas. Obró muchos milagros como sanaciones, dominio de los elementos de la naturaleza, y Cristo se le apareció varias veces bajo la forma del Niño Jesús. Dejó varios tratados de mística y ascética y sus sermones. De su advicación proceden las devociones de los trece martes de San Antonio y la del Pan de los pobres.

La Virgen del Buen Suceso es una advocación originaria de Carranza, aunque exista otra del mismo nombre anterior a ella en Madrid. La fuente de la leyenda es tardía, de mediados del siglo XIX, y es copia de otra anterior que se perdió. Según esa fuente en la llana de Pando, en Sierra Escrita, jurisdicción de San Andrés de Biañez, se le apareció la Virgen el 18 de Septiembre de 1670 a María Rozas, natural del barrio de Campillos, mandándola que fuera al cura y vecinos y les participase su deseo de que la edificaran un templo. Obedeció la joven, y los curas, regidores del concejo, y vecinos se dirigieron procesionalmente allá, y allí encontraron una bellísima imagen, que se supone es la que se encuentra en el Santuario. Luis Pinedo razona que lo que ocurrió no fue una aparición de la Virgen sino un hallazgo de una imagen. Si se hubiera tratado de una aparición ya habría una comisión del Arzobispado de Burgos para certificar el milagro de la aparición de la Virgen.

La ermita de San Pedro de Zarikete

La ermita de San Pedro de Zarikete es la más popular de Zalla por la tradición que en torno a ella existe de ritos para desembrujar y quitar el mal de ojo. San Pedro ad vincula, o San Pedro encadenado, es una advocación del apóstol Pedro que recuerda su milagrosa liberación de la cárcel. Según la tradición, Pedro estaba encarcelado en Roma, condenado a muerte por ser cristiano. Estando en la celda, fue milagrosamente liberado de sus cadenas por un ángel y pudo escapar, ya que sus carceleros estaban sumidos en un profundo sueño. Hoy se veneran las cadenas de las que se dice fue liberado en la iglesia de San Pedro ad vincula, en Roma. La localidad más cercana con esta advocación se encuentra en Polanco (Cantabria).

El retablo principal es de San Pedro, escultura románica. El resto de imágenes son de San Gregorio, San Bernabé, la Inmaculada y San Antonio Abad.

San Gregorio Magno nació en Roma hacia 540 y murió el 12 de Marzo de 604. Llegó a ser pretor de Roma a los 30 años por nombramiento de Justino II. Desengañado de las vanidades del mundo, gastó todos sus bienes en limosnas y en edificar siete monasterios, seis en Sicilia y el séptimo en el Monte Celio en Roma donde luego entró como monje benedictino. Fue nombrado cardenal en 577 por Benedicto I. Al año siguiente sirvió como nuncio apoatólico en Constantinopla. En 585 se retiró de nuevo a su monasterio, del cual más tarde sería abad. Luego salió a Inglaterra a predicar el Evangelio. A la muerte de Pelagio II, fue Gregorio elegido Papa.

Bajo la protección de San Pedro y San Gregorio se mandó en 1692 una rogativa por las cosechas, para que intercedan a favor de las cosechas, la salvación espiritual y temporal, por medio de misas rogatorias4

San Bernabé fue apóstol y compañero de Pablo. Nació en Chipre, hijo de levitas. Según el libro apócrifo Hechos de Bernabé, probablemente del siglo V, Bernabé presenció la curación del paralítico del estanque de Betesda. Habría tenido relación con Juan Marcos. Acompañó a Pablo en uno de sus viajes, según cuenta los Hechos de los Apóstoles. Según el citado libro apócrifo, predicó en Salamina donde convirtió a muchas personas. Unos judíos celosos de su éxito lo apedrearon y lo quemaron. Su tumba fue milagrosamente descubierta en 480 en tiempo del emperador Zenón, teniendo el apóstol sobre su pecho una copia del Evangelio de San Mateo. El arte representa a San Bernabé con un libro, a veces con llamas o en la hoguera, con piedras o con una cruz, pocas veces con un hacha.

La doctrina de la Inmaculada Concepción atribuye a la Virgen María haber nacido sin el pecado original. La Patrología habla a favor de esta doctrina por medio de los escritos de Justino, Ireneo, Tertuliano, Firmio, Cirilo de Jerusalén, Sedulio, entre otros. Se cree que en la segunda mitad del siglo VII ya se celebraba la fiesta de la Concepción de María en la Iglesia Oriental en el Tercer Concilio de Constantinopla de 680 y en la Iglesia Occidental por el Concilio de Letrán de 649.

Bernardo de Claraval, adalid de la orden cistercienese, pensaba que esta doctrina no estaba en consonancia con las Escrituras ni con la Patrología, creando una corriente adversa en toda la Edad Media. El argumento es que se quitaba poder y autoridad a Cristo. Sin embargo, Ramon Llul y Duns Escoto razonaban que Cristo preservó a su madre contraer el pecado original por una manera eficaz de redención. En el Concilio de Basilea de 1439 hubo una fuerte discusión sobre este tema, pero por estar en medio del Cisma de Occidente, sus decisiones no se tomaron por doctrina.

Pero a pesar de ello a partir de 1390 ciudades como Barcelona, Zaragoza, Valencia, aprobaron celebrar la festividad de la Inmaculada Concepción. Sixto IV aprobó la festividad en 1476. Sin embargo, el Concilio de Trento no lo trató, por lo que los jesuitas desde entonces son defensores de la doctrina. Pío V en 1567 declaró que nadie se opusiera a que la Virgen María que no tuviera el pecado original. Pío IX aprobó el dogma de la Inmaculada Concepción en 1854.

San Antonio Abad fue un anacoreta, nacido en Coma, en las inmediaciones de la Tebaida hacia 2590. Hacia 270 oyó en la Iglesia el pasaje de Lucas 18:22, cumpliéndolo de inmediato, reservándose para sí y para su hermana una parte, sólo lo indispensable, de sus enormes riquezas. En otra ocasión oyó otro en Mateo 6:34, y renunció a todo lo que tenía, y se retiró junto a una tumba y luego en unas ruinas cerca del Nilo. Luego se alojó en una cueva a orillas del Mar Rojo durante 20 años entregado a la oración y a la penitencia. Fue afligido por medio del diablo con las más pavorosas y monstruosas representaciones, siendo probado con tentaciones frecuentes, exageradas por la leyenda. En 311 abandonó su encierro para animar a los cristianos en Alejandría con motivo de haber decretado el emperador Maximino la persecución contra ellos, pero el prefecto le obligó a abandonar la ciudad. Regresó en 325 para combatir a los arrianos. La fama de su santidada atrajo a muchos visitantes y muchos ermitaños construyeron celdas cerca de la suya para seguir su ejemplo. Murió en 356. Se le atribuyen milagros como la curación por medio del fuego sagrado o fuego de San Antonio (ERISIPELA).

La ermita de San Pantaleón

La actual ermita de San Pantaleón es una reedificación de 1762. El retablo principal tiene la advocación de San Pantaleón con Santa Mónica en el ático. En un colateral estaban las imágenes de San Valentín, San Sebastian, San Cristóbal y ciertas reliquias de San Pantaleón5. La imagen de San Roque procede de la iglesia de San Miguel de Zalla.

Según la tradición, San Pantaleón era médico y mártir. Era hijo de Eustorquio, gentil, y de Eubula, cristiana. Nació en Nicomedia, provincia de Bitinia. Muerta su madre, Pantaleón se dedicó a los estudios de retórica, filosofía y medicina. Durante la persecución cristiana, hizo amistad con un sacerdote devoto llamado Hermolao, quien lo convirtió. Viendo que un niño fue mordido por una serpiente venenosa, invocó el nombre de Cristo para curarlo, y así lo hizo. Debido a que hacía curaciones en nombre de Cristo, despertó la envidia de varios médicos, que lo denunciaron al emperador Maximino. A causa de ello, murió mártir.

Se le ruega por su efectividad de inanición, tuberculosis, etc. pero su fama principal es la de curar los males de la cabeza.

Santa Mónica nació en Tagaste (África) hacia 331 y murió en Ostia a los 56 años. Se la tiene como modelo de madre cristiana por haber convertido a su esposo Patricio y a su hijo San Agustín, quien vivía una vida licenciosa. La referncia más antigua de su advocación es de 1687, por la que se le designaba intercesora y patrona de las cosechas y frutos de la tierra, y se celebraba el 4 de Mayo6

San Valentín parece una advocación exótica. Era presbítero en el siglo III, y por su prédica convertía a los cristianos. Fue llevado a presencia del emperador Claudio II y ante él testificó de Cristo y declaró acerca de los falsos dioses. Por su testimonio fue entregado para su ejecución primero al prefecto y luego a Asterio. Conmovido éste por su testimonio, le pidió si podía sanar a una hija suya que estaba ciega, y al hacerlo se convirtió él y su esposa al cristianismo, destruyendo los ídolos de su casa y soltando a los cristianos preso bajo su poder. El emperador, enterado de ello, mandó prender a Asterio y a Valentín quien murió degollado el 11 de Febrero de 281.

San Sebastián era soldado romano al servicio de los emperadores Diocleciano y Maximino, y mandaba la primera cohorte. Por su posición, confortó a los cristianos objetos de persecución como con Marco y Marcelino, presos en casa de Nicóstrato a quien convirtió, y curó de mudez a su mujer Zóe. Además convirtió a Tranquilino, padre de Marco y Marcelino, a su esposa Marcia y a otros seis amigos. Diocleciano, enterado de ello, lo condenó a morir asaeteado en campo abierto, y lo dejaron por muerto. A la noche, una viuda llamada Irene lo halló vivo y le curó las heridas en su casa. Después de sanado se presentó ante Diocleciano exhortándole a que abandonase los falsos dioses. Estupefacto por creerlo muerto, mandó que lo apaleasen hasta la muerte. Se le suele representar como un joven atado a un árbol o a un tronco y atravesado de flechas.

Según la tradición, San Cristóbal hizo las armas contra los persas a las órdenes del emperador Gordiano. Se convirtió al cristianismo en teimpo del emperador Filipo. Predicó en Licia y convirtió a muchos por su fervor y milagros. Bajo el emperador Decio fue encarcelado, puesto sobre ascuas encendidas, rociado con aceite, asaeteado, y, al fin, decapitado. Sus seguidores le representaron con Cristo sobre sus hombros, para simbolizar que el santo tenía a Cristo.

La ermita de San Antonio de Padua en La Mella

La ermita funeraria de San Antonio de Padua en La Mella era el oratorio privado de la Casa Urrutia de Avellaneda. Además la estatua orante de Antonio de Urrutia Salazar, destacan en el retablo las imágenes de San Ramón Nonato, San Raimundo de Penyafort, San Antonio, San Roque, Santa Isabel de Hungría y de San Mateo. En este retablo parecen aunarse la corriente de piedad popular (San Antonio, San Roque) con las de una corriente de adoración de santos más afines a los estamento superior de la sociedad (San Ramón de Penyafort).

San Ramón Nonato nació en Segarra, diócesis de Solsona, hacia 1200. El sobrenombre Nonato fue por habérsele sacado vivo del seno de su madre ya muerta. Fue íntimo de la familia Folch, en especial de Ramón V y de Ramón VI. Adoraba a Dios y a la Virgen en una ermita dedicada a San Nicolás. La Virgen le reveló que entrara en la Orden de la Merced, yendo a Barcelona a ingresar en la comunidad mercedaria situada junto al palacio de Jaime I, pero luego se dirigió al convento de Santa Eulalia. Estuvo en el servicio de los más pobres, en especial por los redimidos de los infieles, para cuyo rescate recolectó muchas limosnas. Fue a Argel y Bugía a predicar a los musulmanes en 1229 y 1232 respectivamente. Pero la más osada fue la de 1236 donde estuvo a punto de morir mártir, si no fuera por la providencia. Regresó a España, y el Papa Gregorio XI quiso premiarle con la púrpura cardenalicia, pero él lo rechazó. Murió en Solsona en 1240. Se le reverencia en toda Cataluña, y se le considera protector en los partos mediante el agua bendita y la candela de San Ramón.

San Raimundo de Penyafort nació en el Castillo de Penyafort, cerca de Villafranca del Penedés, perteneciente a la nobleza catalana. Estudió las artes liberales, y fue profesor de filosofía en Barcelona. Hacia 1210, a los 35 años de edad, fue a Bolonia a estudiar Derecho. A los 47 años se hizo dominico. Es patrón de los letrados y de los licenciados en Derecho.

De San Antonio y San Roque ya se les mencionó conanterioridad. Santa Isabel de Hungría nació en 1207 en Pressburg y murió en Marburg el 1 de Diciembre de 1231. Se casó con 13 años con el landgrave de Turingia. Se dedicó a las obras ce daridad, destacándose por su virtud, humildad y sencillez de trato. Su marido fue a las Cruzadas, muriendo en 1227 en Otranto de peste. Isabel ocupó la regencia, pero se la acusó de dilapidar el erario del landgrave, y se la expulsó de la regnecia durante tres años, viviendo en la pobreza junto con sus hijos. Luego recuperó sus privilegios, pero renunció a ellos a favor de su hijo Hermán, dedicándose por entero a las obras de caridad. Gregorio IX la canonizó en 1235.

San Mateo era apóstol de Jesucristo, y cuando se le llamó al apostolado era recaudador de impuestos. Acompañó a Cristo en sus predicaciones. En los Hechos de los Apóstoles no se le menciona. Se supone que murió mártir de la fe. Se le atribuye el relato evangélico de su nombre. Se le representa en actitud de escribir eu un escriptorio acompañado de un niño o un ángel.

La ermita de Santa Ana de Bolumburu

La ermita de Santa Ana de Bolumburu era el oratorio privado de los habitantes de la Casa y Torre de Bolumburu. Según el Padre Lizarralde había en su interior una imagen de la Virgen de estilo Renacimiento y unas tablas con pinturas de la Inmaculada Concepción, San Francisco de Asís y San Diego de Alcalá.

La ermita de la Flor

La ermita de San Juan de la Hormaza, que contenía la imagen de la Virgen de la Flor, que según el Padre Lizarralde es del siglo XVII. Esta ermita desapareció y actualmente ocupa su lugar la ermita de la Flor.

La ermita de San Nicolás de Posaduero

La ermita desaparecida de San Nicolás de Posaduero es un misterio. Su referencia más antigua es la de 1651, cuando se bendice y dedica la ermita por el Vicario de Valmaseda, y se menciona que se construyó a expensas del concejo. Para tal efecto se llevó la imagen de San Nicolás de la iglesia de Santiago de Ocharan7

1 Archivo Foral de Bizkaia. Municipal. Zalla. 0001 / 002, f. 28v., 184v.; 0001 / 003, f. 198.

2 Archivo Foral de Bizkaia. Municipal. Zalla. 0001 / 001, f. 59v.

3 Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia. Parroquia de San Miguel de Zalla. Libro de fábrica de la Ermita de la Magdalena y de su colateral San Antonio de Padua. Folio 142.

4 Archivo Foral de Bizkaia. Municipal. Zalla. 0001 / 003, f. 135.

5 Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia. Parroquia de San Miguel de Zalla. Libro de fábrica de la Ermita de San Pantaleón (1725 – 1809). f. 104.

6 Archivo Foral de Bizkaia. Municipal. 0001 / 003, f. 14v.

7 Archivo Foral de Bizkaia. Municipal. Zalla. 0001/001, f. 21v.


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Violencia contra la mujer en Zalla en el siglo XVII

A mediados del siglo XVII existe violencia que tiene como centro la mujer. Pedro de Acasuso pleitea porque Pedro de Basualdo y sus hijas quitan las encías del seto que dividían las heredades de ambos en la llosa del Campillo de las Campas, arriba de la ermita de San Pantaleón. Su esposa María Sáez de Arechaga le censuró el hecho, y en boca de testigos la dicha Mari Saez de Are / chaga (…) / (…) a decirles que no / lo desyriesen pues tenian / alli su heredad que lo abi / an de bolver a senbrar y / el dicho Pedro de Basualdo / dixo que se lo llebaban todo y / la dicha Maria Hernandez le di / xo que quien lo abia de llebar / sino su hixa y que no yn / portava que lo llebasen que / ella y su hermana y marido / lo abian de catener y y el di / cho Basualdo le dixo que co / mo ella estaba acostun / brada a echar la berguenza que la / dexasen paea una desber / gonzada y ella le respondio / que a nadie abia echado la / berguenza y se quedaban // (f. 4r.) en estas razones en el dicho / su tio (…) / (…) / luego oyeron que el dicho / Pedro de Basualdo y la / dicha Maria Saez de Arechaga / tenian boces adonde el dicho se / to y esta testigo y la dicha / su hermana fueron anzia / alla y bieron que el dicho Pe / dro de Basualdo estava / con una ynçia de sseto / en una mano y tenia a / sida a la dicha Maria Saez / de Arechaga la qual se quexa / ba del dicho Basualdo diçiendo / que la abia maltratado / y echado en el suelo y estaba / aflixida y le dixo el dicho / Basualdo pareçe que echase / mucha espuma por la boca / a lo qual dixo la dicha Maria / Hernandez su hermana no / me espanto conforme lo / que as echo con ella que me // (f. 4v.) espanto como no a rebenta / do con lo que a hecho con ella alli / y esta testigo les dixo que pa / reçia que reñian y dixo la / dicha Maria Hernandez que / tres beçes la abia echado / en el suelo y esta testigo / le dixo al dicho Basualdo / que para que açia aquello / con uhna muger que esta / ba preñada y la dicha Maria / Saez tanbien tenia asidas / tres ynçias porque / deçia que aquellas ynçias / heran suyas y que abia / de llebar una carga de / ellas porque heran suyas / que con ellas abian çerrado / aquel seto y asi las abia / de llevar si se abria el seto / y el dicho Basualdo le quito / una de las dichas ençias a la / dicha Maria Saez y le dio / un enpuxoncon que / la hizo retirar un poco / atrás y tanbien le dixo / el dicho Basualdo a la dicha / Maria Saez anda anda // (f. 5r.) que vosotras teneis las / uñas largas y luego la di / cha Maria Saez se vino ançia / cassa con las dos ençias en / las manos y la dicha Maria Her / nandez su hermana que / se quedo alli a ayudar a esta / testigo y a su hermana alzar / la leña que trayan y al tien / po que ya se despedian para / sus casas le dixo la dicha Ma / ria Santos hixa de Diego Ba / sualdo a la dicha Maria Her / nandez cuñada de Diego / de Acasuso en alta boz y con / enoxo anda anda bellaca / ladrona que en la plaza / de Bilbao te quitaron el / paño que abias urtado en / Bilbao y Magdalena de O / charan te dira quien tu / heres que te arrastro de / los cavellos en la plaza / de Balmaseda por las sar / dinas que urtaste en Bil / bao y la dicha Maria Her / nandez se sintio dello / y dixo que le presente tes / tigos dello y luego se bi / nieron ançia sus cassas // (f. 5v.) y el dicho Basualdo y su / hixa menor se quedaron a / briendo el dicho seto y el / y sus hixas traxceron treçe / cargas de leña del dicho seto / a su cassa y tanbien con ellos / Juan de Zaballaga su yerno / que tanbien lo traya y desir / açia con ellos = y save que / de abrir el dicho seto de la di 7 cha llosa le biene daño al di / cho Pedro de Acasuso porque / queria de bolver a senbrar / trigo en la dicha heredad / que es tierra ylsada propia / suya = y que de la dicha / pendençia que el dicho Pedro / de Basualdo tubo con ella / la dicha Maria Saez de Are / chaga se le a seguido daño / porque estaba preñada / según pareçia de seis me / ses y luego que llego a casa / se dixo que le avia quebrado / la sangre y la vio esta / testigo que estava mal / dispuesta de ello como lo / esta al presente y para / su remedio le anduvieron / buscando reliquias y al // (f. 6r.) presente esta en cama

Varios testigos certificaron lo sucedido pues vieron y oyeron los hechos desde la casa del Bachiller Arzabe. Sin embargo, Pedro de Basualdo contradice esta versión, pues asegura haberla tratado con compostura y mansedumbre, que ella le arañó la cara, provocándole severas heridas y fuerte sangrado. Presenta testigos como el cirujano que certifica que la mujer no tenía ninguna herida, que estaba bajo los efectos del shock de la pendencia, y que no había abortado, sino que dio a luz en su tiempo y que el niño fue bautizado y vive. Otros testigos aducen que desde la casa del Bachiller Arzabe no se pudieron ver ni oir los hechos, pues entre ellos y la casa de Pedro de Acasuso había una montaña con muchos árboles que dificultaban ver la escena1.

El caso del intento de violación de Antonia de Uriondo por Francisco de Villa Loizaga en 1648. Sucede que ella viene acompañada de varias personas al anochecer al regreso del mercado de Valmaseda. Al internarse por la zona de Bolumburu, sale al paso Francisco de Villa y consigue por un subterfugio aislar a Antonia, a quien ase de las faldas y trata de forzarla. Ella se resiste y pide ayuda en voz alta, por lo que recibe varios golpes en la cara por el asaltante. Cuando parecía que a Antonia se la acababan ya las fuerza, pasa por ahí un estudiante, quien se mide con Francisco, circunstancia que aprovecha Antonia para escaparse. Mientras sucede esto, aparece Diego de Villa Loizaga, cura y hermano y Francisco, quien estaba por ahí vigilando para que su hermano pudiera consumar su crimen. Antonia llegó a casa de Sebastian de Carranza con la cara acardenalada y y con sangre. Ella pide 4.000 ducados de indemnización al juez. El pleito no se conserva completo2.

1 Archivo Foral de Bizkaia. Administrativo. Gobierno y Asuntos Eclesiásticos. AJ01579/033 (1660)

2 Archivo Foral de Bizkaia. Judicial. Corregimiento. Leg. 1650 nº 16 (1648).


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Otro texto sobre el Molino de Longar

Archivo Histórico Provincial de Bizkaia. Notarial. Francisco Antonio de Palacio. 1857 / 1.24 Agosto 1738. f. 115 (117) – 119 (121).

Condiziones en las quales con la vendizion de Dios se an de poner a remate el redeficio del Molino y Presa que en el lugar de Longar de este conzejo de Zalla le perteneze a Don Antonio de Bezi y Yermo y demas interesados son como siguen=

Primeramente se an de asentar una suela de beinte y dos pies de largo y un pie de gruesso con tres parrotes en el parage que le convenga para asentar tres puentes de a nuebe pies de largo y de diez onzas de gruesso a una mano ocho a la otra, y estas puentes an de ser espigadas en sus aliviaderos con sus cavezales, en lo alto que le corresponden, y sobre estas puentes se an de assentar tres usillos de medio pie de gruesso en quadro con sus pedernales y embrillas, para mantener tres rodettes se an de tener seis quartas de alamo y medio pie de gruesso y repartidos los bassos y abiertos según arte. Y a de ser asentado un durmiente en la largura de veinte y tres pies y un pie de gruesso en quadro que se a de ser para rrevivir tres cosinos y estos an de ser de diez y siete pies de largo y de grueso por la enttrada de laagua dos pies en quadro, y al barziadero an de tenerpie y quarto y abiertos con el alto que le corresponde.

Mas an de ser asentados quatro renques de tirantes de la largura de a beinte y zinco pies de cada uno y a la una mano an de tener pie y quarto de grueso y a la otra treze onzas =

Mas se a de asentar una suela en el arco del varziadero del agua que izieren dichos dueños embelado con dichos tirantes; y an de ser repartidos losdostirantes a mazizo de la messa de las muelas, y los otros dos repartidos en el parage que le convengan, y dichos tirantes an de ser asentados levanttando el suelo media bara mas que oi tiene, y dichos tirantes los an de ser rezividos con dos p(..) en medio de un pie de grueso en cuadro; y al tirante que a de estar al barziadero de la agua de los cozinos a de ser rezivido con dos pies arrimados a pared maestra para asegurar puentes y aliviaderos =

Y la dicha sala a de ser enquarttonada con quartones de siete onzas de gruesso a una mano, y a la otra lo que tubiere y reparttidos dos pies menos quartto de uno a otro; y la sala a de ser tillada con buena (…) juntada a garlopa y clavado con buena clabazon;

y es condizion que se an de asentar frontales para la messa de las muelas en el a de dos pies y quartto, y a la otra mano de medio pie de gruesso, sobre dichos frontales a de ser en curi (..) de cureña con quattro onzas de gruesso =

y dicha cureña se an de repartir tres cajas para portar las muelas y an de tener de claro cada uno seis quartas y media, y esto a de ser con un pre (..) por la delantera de un estremo a otro, y por demas parages por donde fuere conveniente , y a de ttener el gruesso de quattro onzas y an de ser espigadas uno con otro sus espigas en el fronttal para rezivir las piedras en el parage de los mo(linos) se an de asentar quattro pedazos de madera mesa a la pared en el alto que le corresponde sobre ellos se a de asentar un quarton de medio pie de grueso con la largura nezesaria y con un rolloa para rezivir las muelas =

Itten es condizion que se a de azer un tolba y reformar las otras dos que estan en dicho molino con sus cozinilos y quiziales y trancas para ponerlas en el parage que le correspondiere =

Es condizion que se a de azer un marco i suela en la puerta principal y azerla nueba con buena tabla de castaño o rroble;

y es condizion que a de retejar el tejado de dicho molino el que cubre a la cavalleriza sea rretejado nuebamente y metter lattas donde fueren menester y teja lo que faltare questo lo a de poner dicho rematante ;

i es condizion que aia de clavar el cumbre y gatteras unos pedazos de gatteras clavados con buenas clavijas, y a de saler de la pared maestra como ttres quartas para asenttar unos cabríos para cubrir la pared de azia el comportage y a de ser enlattado y clavado y rrettejado según artte =

Y es condizion que adonde el arinero de barziar la arina se a de senttar un fronttal de un pie de ancho y ttres onzas de grueso rreparttidos con sus medianiles.

Y es condizion que en el comporttage de la barra de la pressa se an de asenttar tres suelas en el fondo que correspondiere y sobre estas tres suelas se an de asentar quattro marranos dos en cada lado y an de ser con tres parrotes enparrotados cogiendo tanvien los estremos de las suelas para que baia enlazado uno con otro y an de lebantar en cada lado los marranos dos pies y medio para asenttar un pontton sobre dichos marranos y an de tener de grueso pie y quartto y a de ser enmuñecado y rrezivido con sus contraparrotes para asegurar tres bainas que an de ser reapartidas conpuertas de bara de claro cada una;

Y es condizion que an de ttener de grueso las bainas la de medio un pie a la una mano i a la otra una quartta de grueso; y las otras dos correspondientes a una quartta de grueso en quadro i an de ser clavadas y espigadas en la suela de avajo con ttres clavijas de a pie de largura i las conpuertas an de ser con dos mastes abierttox por mettad quedando el rresguardo a una mano y a otra para asegurar la tabla que llevaren otras conpuertas =

Itten es condizion que en dicho pressa se a de assenttar una anguila de la suela del conporttage duzientos y quarentta i dos pies de largo i a de ser enparrottado reparttidos las partes de diez a diez pies y dobre est anguila se an de assenttar los marranos que llevare en la anguilla que tiene duzientos y quarenta i dos pies repartidos de siette a siette pies de claro de uno a otro; y an de ser clavados a la barra de la agua con clavijas de a pie de largo i an de tener de largo onze pies y de grueso treze onzas en quadro; y sobre estos marranos se a de asentar un cumbre y dos (zu)rriagas i an de ser enbevidas a media (…) en los marrones y enparrottados

juntamente uno con otro con buenos parrotes i an de tener de grueso cumbre como zurriagas i en quadro en la largura a de corresponder a los duzientos y quarenta y dos pies;

Y es condizion que en los corttes donde biniesesn las cumbres como zurriagas que sean (…) con clavijas de a terzia;

Y es condizion que a de ser encurrenada toda la pressa que ba rreferida en la largura con cureña a quattro pies de largo y de azineo siendo conveniente en parages: y a de tener de grueso las dichas cureñas a quatro onzas y a de ser clavado con clavijas de a quartta de largo y a de ser galafateado y corttado al nivel que le corresponde a lo alto =

Y es condizion que le empotrado del conportage y pressa de ttoda la largura que tubiere a de ser empotrado con buena piedra a rejola y el descubrir para asentar anguilla y cureña el fondo que fuere menester a de ser tanvien a quentta de dicho rematante =

Y es condizion que el conporttage chiquitto y maior i sangradera a de ser a quentta tanvien del rematante =

Y es condizion que zellos de rodettes y navajas y espadas muelas y zellos menores todo esto a quentta de los dueños de dicho edifizio i a de ser traido a dicho parage para que se asenttado a quentta del rematante =

Y se entiende que la condizion pertenezientes a dichos edifizios de molino y presa de maderas carretteos clavazon y todo lo nezesario a de ser tanvien por quentta de dicho rematante;

Y esta obra a de ser ejecuttada y enttregada para el dia primero de agosto del año que biene de treinta y nueve a bista y satisfazion de hombres peritos en el artte y an de dar fianzas abonadas a sattisfazion de las partes:

Y dichos dueños an de entregar a dicho rematante la metad del importe en que se rremattare dicha obra para azer prevenzion del costo de matteriales:

Y se entiende que por el costo de dichas condiziones a de pagar el remattante que quedare con dicha obra treinta reales de vellon=

Itten mas es condizion que la puierta que se le a de echar a dicho molino y consta en estas condiziones a de ser executada a junta rasa con visagras y llave de todo según artte =

Tanvien es condizion que el maestro o persona que quedare con dicho redificio se a de aprovechar de todos los materiales que tiene asi de la presa como en los demas de la casa de dicho molino lo que pudiere y escribiere personas para en el mismo y los que no para lo que le pareciere =

Y con estas condiziones según que por ellas express me obligare yo Manuel Bringas a executar dicho molino y demas que contiene y por ellas se demuestra según arte en seis mill y setezientos reales de vellon =

Y se pone por condizion que en el termino de nuebe dias se puede admitir qualquiera vaja que se hiziere del inporte que se rematare de dicha obra con que vaje de cien rreales.


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Texto original del reedificio del Molino de Longar

Archivo Histórico Provincial de Bizkaia. Notarial. Francisco Antonio de Palacio. 1857 / 1.24 Agosto 1738. f. 87 (90) – 92 (95).

Condiziones con las que se an de redificar reparos de canteria en el Molino de Longar pertenezientes a Don Anttonio de Bezi y Yermo y a Doña Josepha de Arana y a Don Juan Manuel de Arzave en la forma siguiente:

Primeramente se nezesita executar parte arriba de dicho molino un pedazo de escudal en treynya y quatro pies de largo y en ellos el maestro en quien se rematare rompera nuevos zimientos, dandole de planta quatro pies y medio. Y dicha planta se a de sacar hasta encontrar peña cascajo o tierra mui firma para la seguridad y permanenzia de dicho escudal. Y sacada que la dicha planta la llenara con buenas piedras de bastante peso y bien atizonadas y cariadas por la parte de el rio,y su mezcla a de ser metad de cal y metad de arena bien amasado y batido, haziendo dicha mezcla quinze dias antes que se use de ellos para mas fortificacion. Y llenos que sean dichos zimientos y a en nivel de las bocas de dicho molino helijira una sangradera que tenga tres pies de ancho con el alto que ha de tener el dicho escudal con su suela entera que llene el grueso del zitado escudal paraque por ella baziar la agua cuando sea nezesario. Y dicha sangradera a de ser de piedra labrada con buenos tranqueros y agujas y tengan de mocheta nuebe onzas a lo menos para en ella hazer una caja de tres onzas de ancho y otras tres de fondo =

Y dicha sangradera se a de helijir por el paraje que ante se allaba por parezer ser mas mas conbeniente y en el lebantando dicho escudal hasta el alto de quatro pies cortara una zapata de medio pie por la parte del rio y subira lo demas restante con el grueso de quatro pies hasta la conclusion de el. Y su remate ha de ser junto con la esquina que haze frente en la ynstanzia de los dichos treinta y quatro pies con buenas esquinas de buenos lechos metidos en esquadra y lo demas de el bien enrejolado con buenas rejolas bien juntados y atizonadas por la una parte y por la otra uno y otro bien ripiado y mazizado y a plomo fino según arte.

Itten es condizion que dicho maestroen quienes se rematare aya de hazer tres bocas de piedra labrada para entrar en ellas tres cozinos para tres ruedas de molino que se pretenden hazer. Y el piso de ellas han de ser con buenas losas bien juntadas y a de tener cada una de dichas bocas un pie y tres quartos de alto y uno y medio de ancho y los cayreles de ellas que sean tambien bien juntados y mazizas junto con los demas guecos que en dicho rompimientos se hiziese. Y en la frente de dichas bocas asentara las agujas y tranqueros desta en alto nezesario y que tengan demochetes lasmismas nueve onzas que arriba dize para en ellas romper otra caja de las mismas tres onzas de ancho y fondo para en ellas asentar las conpuertas de dichos molinos, y el cubierto de dichas bocas ha deser tanbien con buenas losas bien juntadas y bastante grueso.

Itten es condizion que dicho rematante aya de executar en la estolda de dicho molino un arco de rejola que sirba de frontal y romper a zimiento hasta encontrar planta mui firme en uno y otro extremo para helijir dos pilastras para helijir dicho arco dandole de que con doze pies y que dicho arco no lebante mas que el henibel de la sala de dicho molino =

Diga que a de tener dicho molino mazizado los enpiezos y estribos de dicho arco para la seguridad de el y dicho arco ha de tener ttres pies y un quarto de grueso con buenas rejolas enteras y que el paramento dellas aya de ser metido en esquadra por una y otra parte =

Asimismo es condizion que dicho rematante ayga de hazer o zerrar de escoria o ladrillo el escolonado que a de aber en el paño que cae sobre el dicho arco como tambien zerrar los agujeros y randijas que ubiere por dentro y afuera en las demas paredes de dicho molino.

Y la cantidad en que se rematare aya de ser pagado en tres terzios,la metad al empezar dicha obra y la otra metad en dos terzios a metad y entrega de dicha obra, dando fianzas a satisfazion. Y dicha obra se a de dar executada para el dia primero del mes de nobienbre de este presente año de mil settezientos y treinta y ocho a bista de nuestros peritos en el arte, pena de costas y daños.

Y yo Simon Gutierrez, maestro cantero, me obligo ha hazer y executar lo que en estas condiziones se expresa en la cantidad de dosmil y quatrozientos reales de vellon, obligandome a poner todos los materiales nezesarios para la execucion y cumplimiento de ella, dandome cantera libre,y si ubiese otro mejor postor,aya de pagar a mi dicho Simon quinze reales de vellon por el trabajo de dichas condiziones.Simon Gutierrez (Firma y rubrica) (…)

Escritura de obligazion otorgada por Miguel de Llano y Miguel de Oreña y sus fiadores.

En el lugar de la Puente de Zalla de el mismmo concejo a veinte y quatro de Agoso de mill setezientos y treinta y ocho años ante mi el escribano parecieron presentes Miguel de Oreña y Miguel de Llano vezino y residentes en dicho concejo y digeron que por quanto el dicho Miguel de Llano quedo por rematante de la obra de canteria que se pretende esecutar en el molino de Longar perteneziente a Doña Josefa de Arana Don Anttonio de Beci y Yermo y Don Juan Manuel de Arzabb vezinos de este nominado concejo en cantidad de mill doszientos y veinte reales de vellon según y en la forma que contienen las condiziones que ban por caveza que son del thenor siguiente =

Aqui las condiziones

al thenor de las quales dichas condiziones se han conformado estos otorgantes de egecutar dicha obra según y en la forma que previenen y cobrar por de medias su inporte y darla fenecida por el tiempo que expresan, por tanto y para que llebe a efecto este convenio juntos y de mancomun a voz de uno y cada uno por el todo in solidum rrenunciando como expresamente rrenuncian las leies de la mancomunidad y demas del caso, otrogan y conozen por esta presente carta que se obligan a hacer y egecutar dicha obra bien y perfectamente para el tiempo que refieren dichas condiziones y cunplir con todo lo demas de su contenido de que se allan satisfechos, y enterados y para que les perjudique los han por repetidos de principio a fin.Y para que mejor lo cunpliran a maior abundamiento dan por sus fiadores legos llanos y abonados a Antonio de Santa Marina menor en dias y a Manuel de Asunsolo vezinos de este mismo conzejo los quales presentes estan entendidos de lo que en esta carta arriesgan,y haciendo como hacen de causa agena ia propia juntos y de mancomun e in solidum con expresa renunciacion de leies de la mancomunidad y de la hoc ita de fide iusoribus y demas que como a tales fiadores insolidados les pueden sufragar, se obligan a que los dichos Miguel de Llano y Miguel de Oreña cumpliran con la egecucion de dicha obra según que ban obligados y en su defecto y sin que sea necesario hacer division ni excurzion de bienes en los dichos prinzipales ni otra diligencia alguna de echo ni de derecho cuio beneficio tanbien renuncian lo haran egecutaran y fenezeran los dichos Antonio de Santa Marina y Manuel de Asunsolo sus fiadores para el dia primero de Nobienbre de este presente año pena de las costas y daños que de no lu cunplir asi se originaren y recrecieren y haran entrego de dicha obra a vista y examen de maestros peritos en el arte y cunpliran con todo lo demas a que ban obligados dichos principales quienes tanbien se obligan a sacar libres e indemnes de esta dicha fianza a los dichos sus fiadores: Y los dichos Don Antonio de Beci y Yermo y Don Juan Manuel de Arzabe que tanbien se allan presentes a todo lo que aquí mencionado consintiendo como consienten esta dicha escritura y su contenido vajo de la misma mancimunidad e in solidez se obligan a pagar a losdichos Miguel de Llano y Miguel de Oreña los dichos mill doscientos y veinte rreales de vellon según y a los plazos contenidos en dichas condiciones pena de pagarlos por egecucion con costas y daños: y para que todo lo referido cada cosa y porte se les haga cunplir y guardar como por sentencia definitiva de juez competente dada pronunciada consentida y pasada en autoridad de cosa juzgada de que no ha lugar apelazion suplicacion ni otro medio ni recurso alguno todas las dichas partes y cada uno por lo asi tocante obligaron sus personas y bienes muebles y raizes derechos y acciones presentes y futuros,ydieron poder cunplido a las justizias y juezes de el Rey nuestroseñor que lessean conpetentes para que a ello les conpelan y apremien por todo rigor sometiendose a su jurisdizion y domicilio sobre que renunziaron expresamente todas las leies fueros y derechos de su fabor con la xeneral renunciacion de ellas y asi lo otorgaron siendo testigos el Lizenciado Don Diego de Villa cura beneficiado en este mencionado conzejo Don Juan Francisco de Arzave y Francisco de Montellano vezinos de el a quienes y a los otorgantes yo el escribano doi fee conozco firmaron los dichos Don Antonio y Don Juan Manuel y por lo demas dos de dichos testigos y en fee de todo yo el dicho escribano =

Don Antonio de Bezi y Yermo (Firma y rubrica) Juan Manuel de Arzave (Firma y rubrica) Juan Francisco de Arzave (Firma y rubrica) Diego de Villa (Firma y rubrica) Ante mi Francisco Antonio de Palacio (Firma y rubrica)


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El paisaje agrario en Zalla en el siglo XVIII

Tras un detallado estudio de las escrituras notariales de Zalla, se puede llegar a la conclusión que el paisaje agrario se caracterizaba por un hábitat disperso bastante importante. La división agraria se divide, contando de mayor a menor grado, en barrio, llosa, heredad y casa.

La casa rural era la habitación del propietario y su respectiva familia. No hace falta describir en profundidad los tipos de casas rurales que se hizo en la monografía histórica-artística de Zalla1. Tenían a la entrada de la casa, lo que se denomina antuzano, espacio situado delante de la casa que se podía utilizar para varios fines. Junto a él se situaba el horno, que presumiblemente se destinaba para cocer el pan. En pocos casos se cita la era para la trilla de las mieses y el descascarillado de los cereales.

La heredad, según el Diccionario de la Real Academia, es una porción de terreno cultivado perteneciente a un mismo dueño. En el sentido que transmiten las escrituras notariales, se tratan de parcelas de terreno dedicadas al cultivo de los cereales panificables; también se las denomina con expresiones como tierra de pan sembrar, tierra de pan llevar, y tierra blanca. Sin embargo, se llama tierra vaga a la parcela de terreno sin cultivar o que se ha dejado a descansar. Las heredades solían estar cercadas por setos o cárcavas, y rodeados de parrales, y poblados con algunos árboles frutales como el manzano. No faltaban las heredades íntegramente dedicadas al cultivo de la vid.

La llosa (proveniente del latín clausa) es un terreno labrantío cercado, mucho menos extenso que el de las mieses, agros o erías, y, por lo común, próximo a la casa o barriada a la que pertenece. Este vocablo es muy extendido en Asturias, Cantabria y Vizcaya. Llana es su sinónimo. De hecho hay un barrio en Zalla que se llama La Llosilla, y otro La Llana. Puede decirse que la llosa viene a ser la aglutinación de heredades y de parcelas dedicadas a la explotación forestal. Una llosa no pertenecía a un único dueño, sino que podía ser compartida por varios propietarios.

El barrio lo forman una serie de casas con sus llosas aledañas. En Zalla, se pueden citar los barrios de Ocharan, Ocharan de Arriba, Retola, Pajaza, Somovalle, Malabrigo, Posaduero, La Llana, La Lastra, Ligueti, Somogudo, Mimetiz, La Magdalena, San Cristóbal, Maruri, Lusa, La Herrera, La Mella, Bolumburu, Ibarra, Ibarra de Arriba, Ibarra de Abajo, Llantada, Allendelagua, Arechaga, El Campo, Sollano, El Codujo, Somocurcio, La Brena, Zokita, Angostura, Nocedal, Ojibar, Zaballega, Arzabe, Cachupín, El Charco, Mendieta, Montehermoso, Aranguren, Muñeran, Oribe, Aranguti, Oreña, Dehesa (con sus variantes Hedesa, Deesa, y Dessa), Zariquete, Gallardi, Artebizkarra, de entre una larga nómina.

Sin embargo, las propiedades no eran homogéneas. Habían casos de propiedades que tenían sus bienes raíces concentradas alrededor de la casa, pero no era la norma. Lo más extendido era que una casa tuviera heredades, no sólo en las contiguas a su casa, sino también en otras llosas diferentes a la que estaba situada la casa. Por ello, los rendimientos agrícolas eran inferiores a lo esperado, debido a la dispersión de las heredades en llosas alejadas entre sí. El pequeño propietario no podía darles el rendimiento debido por su débil capital técnico y monetario. Los grandes propietarios podían permitirse ese lujo, arrendando las casas con sus respectivas heredades, o sólo heredades amplias.

Así que se puede concluir que el paisaje agrario en Zalla en el Antiguo Régimen era un hábitat doblemente disperso: por el asentamiento de las casas y por el de las llosas y heredades respecto a la propiedad de la tierra. Este aspecto será problemático en la crisis del Antiguo Régimen, al no poder los pequeños propietarios afrontar las deudas por no poder cultivar adecuadamente sus tierras, junto con el impacto de las sucesivas guerras (Convención, Independencia, Guerra Carlista), las malas cosechas y la falta de innovación tecnológica.

1 ROYO RUIZ, M.A.: Zalla: estudio histórico-artístico, p. 166 – 168.


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Hidalguía de Prudencio Bartolomé de Santibañez Basualdo Arce Recalde.

A la edad de 18 años salió a probar fortuna a Madrid en la casa de sus parientes. Su padre y abuelo paterno fueron alcaldes de Zalla, el abuelo paterno mayordomo de la fábrica de San Miguel de Zalla, el abuelo materno síndico procurador de Zalla y Sopuerta.

Partida de bautismo de Prudencio Bartolomé de Santibañez y Basualdo, bautizado el 1 de Mayo de 1741 y nacido el 29 de Abril, hijo de Juan José de Santibañez y María Rosa de Basualdo. Abuelos paternos: Juan Antonio de Santibañes y María Ventura de Arce. Abuelos maternos: Pedro de Basualdo y Lorenza de Recalde. Testigos: Antonio de Bezi, Juan Manuel de Arzabe Recalde y Pedro de Anteparaluceta.

Partida de bautismo de Juan José de Santibañez Arce, bautizado en Zalla el 14 de Diciembre de 1720, nacido el 12 de Diciembre, hijo de Juan Antonio de Santibañes y de María Ventura de Arce. Abuelos paternos: Bartolomé de Santibañes y Ana María de San Cristóbal. Abuelos maternos: Bartolomé de Arce y Josefa de Maruri.

Partida de bautismo de María Rosa de Basualdo Recalde, bautizada en Santiago de Ocharan en Zalla el 14 de Abril de 1718, hija de Pedro de Basualdo y de Lorenza de Recalde Montehermoso. Abuelos paternos: Miguel de Basualdo y Antonia Nieto. Abuelos maternos: Antonio de Recalde y Pascuala de Montehermoso.

Partida de bautismo de María Ventura de Arce, bautizada el 8 de Marzo de 1677, hija de Bartolomé de Arce y de Josefa de Maruri.

Partida de matrimonio de Juan Antonio de Santibañes y de María Ventura de Arce el 2 de Febrero de 1717, hijo el primero de Bartolomé de Santibañes y de Ana María de San Cristóbal, y la segunda de Bartolomé de Arce y de Josefa de Maruri.

Partida de bautismo de Juan Antonio de Santibañes y San Cristóbal en la iglesia de San Bartolomé de Avellaneda en Sopuerta, bautizado el 29 de diciembre de 1681, nacido el 27 del mismo mes, hijo de Bartolomé de Santibañes y de María de San Cristóbal, vecinos de Zalla.

Partida de matrimonio de Juan José de Santibañes y María Rosa de Basualdo en Sopuerta el 16 de Junio de 1738.

Partida de bautismo de Pedro de Basualdo Nieto en la iglesia de Santiago de Ocharan el 15 de Diciembre de 1686, hijo de Miguel de Basualdo y de Antonia Nieto.

Partida de bautismo de Lorenza de Recalde Montehermoso el 15 de Marzo de 1688, hija de Antonio de Recalde y Pascuala de Montehermoso.

Partida de matrimonio de Pedro de Basualdo Nieto y Lorenza Recalde Montehermoso el 31 de Julio de 1706.

Juan Antonio Santibañes fue elegido Alcalde en 1706, 1715, síndico en 1720. Juan José de Santibañes fue elegido segundo alcalde en 1739, Alcalde en 1742, 1746, 1767.

 

Fuente: Archivo Histórico Provincial Bizkaia. Hidalguías. 96 / 1267.